Su vida se transformó en un calvario. De la noche a la mañana Silvio Soldán dejó de ser uno de los
conductores televisivos y radiales más respetados para convertirse en un personaje odiado y casi
ridículo. Su tormentosa separación con la madre de su hijo,
Silvia Süller y su sonada relación con la "falsa médica",
Giselle Rímolo, fueron determinantes para que su imagen cambiara drásticamente.
Pero el tiempo pasa y la cosas suelen acomodarse. Tanto él como Süller aclararon que en el
último tiempo mantienen una
relación respetuosa. Algo impensado hasta hace unos años. Y para llevarle más
tranquilidad a su tumultuosa alma,
la Justicia acaba de sobreseerlo en la causa penal en la que está involucrada
Rímolo.
"
Soldán está muy feliz", le dijo el abogado del conductor, Miguel Ángel Pierri, al
sitio
Primicias Ya. Y no es para menos.
Mónica "Giselle" Rímolo fue procesada por la
muerte de una de las pacientes de su clínica, luego de que la mujer ingiriera
pastillas que fueron recetadas en el lugar.
Todo comenzó con una cámara oculta del programa
Telenoche. Soldán había quedado
involucrado también en la causa penal, al igual que el hermano de la falsa médica,
Fabián, pero en las últimas horas, el tribunal decidió sobreseerlo.
A Rímolo se la acusa de "
tráfico de medicamentos peligrosos para la salud, agravado por muerte", y podría
recibir una pena de entre 10 y 15 años. El
juicio oral comenzará en unos meses.
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