El juez federal Conrado Bergesio negó la solicitud efectuada por la organización Abuelas de Plaza
de Mayo, de controlar el estudio genético para cruzar el ADN de los jóvenes adoptados por la
directora de
Clarín, Ernestina Herrera de Noble, con el de dos grupos de familiares que buscan a hijos
de desaparecidos robados durante la última dictadura militar.
Bergesio, que ordenó el entrecruzamiento de ADN, había aceptado seguir los deseos de los
jóvenes Noble de efectuar los estudios fuera de su ámbito legal (el Banco Nacional de Datos
Genéticos), para realizarlos en el Cuerpo Médico Forense, organismo que no realiza esos estudios
sino que los deriva a un grupo reducido de
laboratorios privados.
A partir de esta decisión, la organización que preside Estela de Carlotto solicitó ante
Bergesio participar del control de los estudios, lo cual finalmente fue denegado por el juez. Sin
embargo el mismo magistrado que negó la petición de Abuelas aceptó un perito de parte de la
denunciada Ernestina Herrera de Noble.
De acuerdo a un comunicado de Abuelas, Bergesio manifestó que la solicitud fue presentada
fuera de tiempo, sin embargo el pedido “se realizó a los tres días de que el organismo de
derechos humanos fuera notificado”, señalan, “respetándose así el plazo que estipula el
código de procedimientos”. El juez señaló que en realidad el peritaje se ordenó el junio de
2004.
Lo curioso es que
Abuelas se presentó como parte en la causa recién en diciembre del año pasado. por
lo que no tuvo ninguna posibilidad de designar un experto en 2004. Según Bergesio, el organismo
debió haber ofrecido su perito al presentarse como querellante de la causa.
Sin embargo el código establece expresamente que “las partes deben ser notificadas de
este tipo de medidas de pruebas justamente para ejercer su derecho de controlarlas (...) De no
hacerse esa notificación, la medida resulta nula”, explicaron desde Abuelas de Plaza de Mayo.
Declaró Magnetto. En tanto, el CEO del multimedios Héctor Magnetto declaró en los
tribunales de San Isidro. Pese a que existen denuncias que indican que conocía detalles de las
adopciones de los hijos de Noble, el responsable de
Clarín negó ante el juez alguna información sobre el caso, informaron desde Abuelas.
Magnetto aseguró no recordar con exactitud el lugar en el que residía Herrera de Noble en
1976, aunque afirmó que “tiene entendido que el domicilio real eran en la avenida Libertador,
en Capital Federal”. El dato es relevante ya que Herrera de Noble sostuvo en el expediente de
adopción que estaba domiciliada en las Lomas de San Isidro.
La afirmación de Noble permitió que interviniera la jueza de menores Hejt, "una de las
responsables de las graves irregularidades comprobadas en los expedientes de adopción de Marcela y
Felipe", según señalaron desde Abuelas de Plaza de Mayo.