La presidenta
Cristina Fernández de Kirchner aseguró ayer que la crisis financiera en el mundo
demuestra la necesidad
"de la presencia indelegable e insustituible que siempre debe cumplir el Estado"
en la economía de las naciones.
En una jornada marcada de las caídas de las principales bolsas mundiales como resultado de
la turbulencia en Estados Unidos, la jefa del Estado se refirió
en forma indirecta a la situación generada y reiteró, como lo ha hecho en
incontables ocasiones en las últimas semanas, las teorías que hablaban de un Estado que "no servía
y el mercado lo resolvía todo".
"De viejas experiencias aprendimos que lo primero no era cierto, y de ésto que estamos
viviendo hoy en este mundo global, también hemos hecho un aprendizaje que es la necesaria
articulación entre lo uno y lo otro y de la presencia indelegable e insustituible que siempre debe
cumplir el Estado en cualquier parte de la región en este mundo global", dijo.
Lo llamativo fue que a diferencia de sus afirmaciones de la semana pasada en Nueva York,
la Presidenta evitó las alusiones directas a la situación de los Estados Unidos y a la
responsabilidad de sus autoridades. En sendos discursos que pronunció durante la tarde,
Cristina Fernández reiteró su postura
pro estatal para resolver las crisis y reafirmó que además de funcionar como
catalizador, el
"Estado tiene el rol de articular entre todos los sectores, especialmente para resolver los
problemas de los sectores más postergados".
En su primera actividad oficial luego de visitar Estados Unidos donde participó, entre otras
reuniones, de la Asamblea de las Naciones Unidas, la presidente inauguró el
Centro de Desarrollo Tecnológico para América Latina de la empresa japonesa NEC
ubicado en la zona sur de esta capital. Fue allí que Fernández de Kirchner hizo el primer
comentario –aunque no en forma directa- sobre la crisis financiera.
La segunda oportunidad fue momentos más tarde, durante el acto de
lanzamiento del plan Casa Propia que se realizó en la sede central del Banco
Nación. En ambas oportunidades, la primer mandataria habló de "los momentos que estamos viviendo",
pero eludió toda referencia explícita a la caída de las bolsas en el mundo como resultado de la
crisis financiera en Estados Unidos y eligió ensalzar el rol estatal.
"En momentos en que viejos paradigmas están cambiando, tenemos que tener la cabeza bien
abierta porque ingresamos en la etapa del conocimiento, de nuevas habilidades, sino también en la
posibilidad de interactuar más inteligentemente entre Estado y mercado desechando teorías donde el
Estado lo hacía todo y el mercado no servía o viceversa, donde el Estado había desaparecido y el
Estado todo lo solucionaba", recordó.
En este marco resaltó que "hemos hecho un aprendizaje de la necesaria articulación entre lo
uno y lo otro y de la presencia indelegable e insustituible que siempre debe cumplir el Estado en
cualquier parte de la región en este mundo global". En el Banco Nación, la presidenta anunció la
puesta en marcha de un plan de viviendas para trabajadores formales que ganan entre 3500 y 7800
pesos mensuales de ingreso familiar y que no pueden acceder al crédito bancario.
Se trata del programa Casa Propia que apunta a la construcción de viviendas de 70 metros
cuadrados con un valor a financiar de hasta 210.000 pesos. Entre los presentes estuvieron
los infaltables
Daniel Scioli y Jorge Capitanich, el cada vez más asiduo visitante mendocino
Celso Jaque, un sonriente
Juan Schiaretti y la vicejefa de gobierno porteño
Gabriela Michetti, verdadera rareza en un acto K.
Fuente: DyN.