El juez de la Corte Suprema
Raúl Eugenio Zaffaroni admitió la posible existencia de
"presiones" a jueces para que no investiguen al poder político, pero limitó ese
accionar a la actitud de
"algunos descarriados o trasnochados" de ese ámbito.
"Puede haber presiones, es posible que las haya y que traten de tomar ese camino algunos
descarriados que puede haber en la política", reconoció, aunque sostuvo que jamás se ha
dado la "separación arbitraria de un magistrado" por un motivo de esta naturaleza.
Por otra parte, el magistrado negó tener un
"proyecto político", al salir al cruce de versiones en ese sentido, a las que
calificó de
"infundadas". "No sé quién lanzó eso, es absolutamente infundado, no tengo ningún
proyecto político. Me iré algún día de la Corte y mi proyecto es volver a lo académico", destacó el
juez, en declaraciones al canal de cable América 24.
Pese a que igualmente no lo descartó ("no sé lo que puede pasar en mi vida", destacó),
insistió en asegurar que no tiene "ningún proyecto concreto" al respecto. Entre risas, comentó: "Ya
me hicieron candidato a varias cosas, a diputado, a senador, a gobernador; me falta a obispo",
ironizó. En un primer momento Zaffaroni desestimó la supuesta injerencia del poder político en las
investigaciones en las que están involucrados funcionarios públicos.
"No creo que esto sea cierto de ninguna manera; lo que sí puede haber es un inconveniente de
carácter profesional, que lo tenemos todos los que ejercemos la magistratura, y es que cada vez que
hay un conflicto en el que hay intereses alguien trata de hacernos oír su punto de vista, el
'alegato de oreja'", explicó. El integrante del máximo tribunal de Justicia señaló que si bien
"está formalmente prohibido, es inevitable que si viene un amigo a tomar un café y me dice 'tengo
un expediente con tal cosa', uno tiene que poner cara de póquer y después resolver lo que en
conciencia dice el derecho que tiene que resolver. (Pero) esas no son presiones".
En cuanto al cuerpo que integra, resaltó que "nosotros respaldamos todos los juicios en
todas las investigaciones que están realizando". "A nosotros no nos ha llegado ninguna denuncia por
parte de ningún juez en este sentido, y los inconvenientes del 'alegato de oreja' todo magistrado
tiene que soportarlo y debe saber soportarlo", expresó.
Zaffaroni insistió en que el hecho de que "se separe arbitrariamente a un magistrado por
estar investigado, eso no ha pasado y personalmente no permitiría que pasara". Hacia el final de
este tema, cuando se le señaló que, a la luz de sus palabras, se podía descartar entonces
injerencia del poder político, Zaffaroni hizo una suerte de aclaración: "Es posible que haya
presiones", dijo, pero las circunscribió a "algunos trasnochados" del ámbito político.
Días pasados, el presidente de la Corte,
Ricardo Lorenzetti, dijo que
debería haber "más control", "más celeridad" y "más
difusión sobre quiénes son los jueces que entran al Poder Judicial", en un virtual reclamo al
Consejo de la Magistratura, donde tiene influencia el Gobierno kirchnerista a través de sus
representantes en ese cuerpo. En otro tramo de su discurso, en el encuentro nacional de jueces en
Córdoba, Lorenzetti afirmó que "hay prácticas que afectan la independencia judicial" y entre ellas
enumeró las agresiones personales a los magistrados que dictan sentencias en causas importantes,
las denuncias penales y ante consejos de magistratura o en los medios de comunicación.
Entretanto, en las conclusiones de esa reunión los jueces reclamaron que los Consejos de la
Magistratura y los Jurados de Enjuiciamiento estén integrados "conforme a derecho y no con
criterios arbitrarios", en clara referencia a que no sean dominados por el poder político. Y
sostuvieron además que "ningún juez puede ser juzgado, perseguido ni removido por el contenido de
sus sentencias".
Fuente: DYN