Cuando los resultados no acompañan en el fútbol,
los problemas brotan solos.
Y Boca es un claro ejemplo de esto. Las estadísticas así lo demuestran: de los últimos 15 puntos en
juego, el equipo de Ischia
sólo consiguió 2. La falta de victorias en el torneo local repercute en el plantel
y sobre todo en los referentes. El
Carantagate es el tema desde el viernes en los pasillos xeneizes.
El viernes la noticia explotó en todos los medios:
“Ischia borró a Caranta”. Lejos de desestimar esta afirmación, a la
salida del entrenamiento el arquero fue directo:
“No pregunto ni cuando me ponen de titular, ni cuando me sacan”.
“Fue una decisión técnica”, explicó el técnico en conferencia de prensa.
Hasta ahí, más allá de la bomba, todo cerraba. El bajo rendimiento del arquero titular y las
buenas actuaciones del juvenil Javier García en los tres partidos que le había tocado jugar habían
precipitado la salida del 1 del arco xeneize.
Sin embargo, ayer el presidente de Boca, Pedro Pompilio, sorprendió a todos asegurando que
había hablado con el entrenador y que este le dijo que Caranta no quería jugar el partido ante
Estudiantes, pero que lo ocultaron para proteger al arquero.
“Me sorprendió que no quiera defender los colores de la institución”,
criticó el mandamás boquense.
El arquero se reunirá mañana con Pompilio y no se descarta que el presidente le
rescinda el contrato al arquero de Boca. Hoy salió en
Radio Del Plata, el padre del 1, Mario Caranta: “Es un problema en el trabajo. Fue
una decisión técnica de un jefe de grupo. Mauricio no tiene problemas familiares y nunca quiso
dejar de jugar. El presidente del club, Pedro Pompilio, dijo que quiere escuchar la campana de mi
hijo y por eso él viajó a Buenos Aires para charlar.”
La presencia del 10. Riquelme siempre fue un tipo que dentro y fuera de la cancha
cosechó amores y odios. Por cada lugar que pasó siempre se dijo que había compañeros disconformes
con su forma de ser. La salida de Caranta del arco xeneize, podría tener como protagonista también
a Román.
Uno de los rumores más fuertes entre los trascendidos es que el arquero titular de Boca está
disconforme con la forma de manejarse de Riquelme, pero que no se anima a plantearlo. Las
diferencias entre ambos habría llevado a Ischia a sacarlo del plantel, algo que
se podría prolongar hasta el final del campeonato.