El empresario
Hernán De Carli, cuya lujosa casa fue allanada en la investigación de una banda de
narcos mexicanos y el tráfico de efedrina -con puntos en común con el triple crimen de General
Rodríguez-, se declaró hoy
inocente ante la Justicia y aseguró que cuando ocurrieron esos homicidios se
encontraba en Miami. De Carli declaró durante diez horas ante el juez federal de Zárate-Campana
Federico Faggionato Márquez, ante quien además aseguró que
no conoce a ninguna de las personas mencionadas en la causa y señaló que su
estadía en
Miami en momentos del triple crimen puede ser corroborada por su pasaporte.
El empresario, quien ayer llegó al país desde Colonia, Uruguay, para ponerse a disposición
de la Justicia y quedó arrestado, desmintió las versiones de un testigo de identidad reservada que
aseguró que su camioneta Dodge Ram fue vista en el lugar donde el 13 de agosto pasado aparecieron
los cuerpos de
Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, en un descampado de General
Rodríguez.
"Aportó una prueba importante, que la camioneta no fue usada por nadie ni ese día ni el
anterior", dijo el abogado defensor de De Carli, Gustavo Hechem, quien indicó que mañana a las 12
el juez hará una inspección ocular a la mansión del empresario que fue allanada la semana pasada.
Para derrumbar la versión acerca de que el vehículo estuvo en la escena del crimen, De Carli (38)
presentó una prueba aceptada por el juez consistente en "un dispositivo de computación que tiene la
camioneta por medio del cual puede establecerse la hora y la fecha en la que se prendió el motor",
dijo a DyN Hechem.
El abogado estimó que mañana, luego de que su defendido participe de la inspección, el juez
deberá concederle la excarcelación "porque no conoce a ninguna persona mencionada en la causa y
tampoco lo nombraron a él".
"Considero que mañana el juez va a tener que excarcelar a mi defendido porque no tiene
ningún elemento para dejarlo detenido", insistió Hechem. Tras la indagatoria, De Carli fue llevado
a la comisaría tercera de Escobar.
El juez había ordenado la captura de De Carli el día del allanamiento, oportunidad en la que
fueron detenidos la ex funcionaria de la municipalidad de General Rodríguez,
María Cristina Otero; el ex jefe de calle de la comisaría primera de esa
jurisdicción
Darío Atrio y el agente penitenciario
Miguel Angel Lombardi, quien trabajó como custodio en la casa del empresario.
Fuentes judiciales informaron a DyN que los fiscales Juan Ignacio Bidone y Daniel Vivanco, a
cargo de la investigación por los crímenes de Forza, Bina y Ferrón,
analizan la posibilidad de indagar tanto a Atrio como a Lombardi.
El testigo de identidad reservada indicó que un conocido había visto cerca de las 4.30 del
13 de agosto la camioneta de De Carli en el zanjón donde luego aparecieron los cuerpos de Ferrón,
Bina y Forza, que en el lugar estaba Atrio y que incluso un amigo pudo sacar fotos con la cámara de
su teléfono celular.
También señaló que habría existido una reunión entre
De Carli, Bina, Ferrón, el mexicano Rodrigo Pozos Iturbe (detenido en la causa),
Otero y Manuel Poggi -otro funcionario municipal Rodríguez arrestado por el caso-,
en una estación de servicio de esa localidad. "El supuesto testigo nunca apareció, las fotos
tampoco y nadie lo conoce", dijo Hechem, quien señaló que su defendido también negó la existencia
de tal encuentro.
Otro de los puntos que negó fue la existencia de un sótano en su vivienda donde los
investigadores sospecharon que podrían haber estado las víctimas (uno de los elementos a verificar
en la inspección de mañana). En ese sentido dijo que podría ser en el terreno lindante al de su
casa que pertenece a otra persona.
Acerca de una supuesta relación con Bina, De Carli dijo que
"no lo conocía y que nunca lo vio en su vida", sostuvo Hechem.
Con respecto a Atrio, De Carli dijo ante el juez que la única vez que tuvo contacto con él
fue en abril pasado, cuando vio que algunas personas arrojaban piedras a su vivienda, por lo que
llamó a la comisaría y habló con el jefe de la seccional. "El comisario envió una patrulla en la
que estaba Atrio", señaló Hechem.
Otro de los temas que abordó en su indagatoria fue el viaje que realizó tiempo atrás a
Clorinda (Formosa) -junto a Lombardi y otra persona-, desde donde cruzaron a
Paraguay, un itinerario similar al hecho por algunos mexicanos detenidos en la causa.
Según Hechem, el empresario explicó que
viajó por negocios pues le ofrecieron comprar hierro en Paraguay, producto del
desmantelamiento del ferrocarril de ese país y
"él consiguió un contacto con fundiciones de China para proveerles ese material".
"Esa fue la única vez que estuvo en Paraguay", dijo el letrado, quien señaló que el negocio
no se concretó ya que los rieles estaban diseminados en distintas partes y tenía que ir a buscarlos
a lugares diferentes, por lo que
"no tenía sentido". Hechem pidió para mañana la ampliación indagatoria de Lombardi
para corroborar algunos detalles de su primera declaración.
Fuente: DYN