La total ausencia de dirigentes kirchneristas en la conmemoración del
36 aniversario del abrazo de Juan Domingo Perón y Ricardo Balbín, en un acto de
signo
opositor al gobierno nacional, con permanentes reclamos de mayor diálogo,
tolerancia y exhortaciones a una mejor calidad institucional.
El vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo,
Julio Cobos, afirmó que "se avecinan tiempos complicados" en los que la sociedad
"está requiriendo que logremos acuerdos políticos entre los partidos".
El acto había sido aprobado por el voto unánime de la Cámara de Senadores, y el proyecto
había contado con el patrocinio de 25 legisladores, pero no hubo representación del oficialismo de
ninguna de las cámaras del Congreso, ni adhesiones del Partido Justicialista que encabeza el ex
presidente Néstor Kirchner.
Aludieron al acontecimiento que reunió a Perón y Balbín el 19 de noviembre de 1972, además
de Cobos, el titular del radicalismo Gerardo Morales y el justicialista, vicepresidente de
Senadores, Juan Carlos Romero.
El homenaje se realizó en el Salón Azul del Congreso nacional y participaron los ex
presidentes Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta y enviaron adhesiones María Estela Martínez de
Perón, Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Eduardo Duhalde, y estuvieron presentes el diputado Felipe
Solá, que acaba retirarse del bloque oficialista de Diputados, el gobernador Alberto Rodríguez Saá,
los senadores Hilda Gonzalez de Duhalde y Carlos Reutemann.
Por el radicalismo estuvieron el Ernesto Sanz, Antonio Berhongaray, Raúl Baglini, Carlos
Maestro, Mario Losada, Rafael Pascual y los justicialistas Eduardo Menem, Liliana Gurdulich; José
Bordón, Jorge Asís, Lorenzo Pepe y Miguel Angel Toma.
Cobos afirmó que el abrazo de Perón y Balbín fue la expresión
"de dos gigantes de la política que con sus visiones trazaron la historia de nuestro
país", y que
"comprendieron que de la experiencia y de los errores hay que sacar conclusiones positivas
y valederas para el futuro".
"Se avecinan tiempos complicados en que la sociedad argentina está requiriendo que logremos
acuerdos entre los partidos para alcanzar una política que nos permita proyectar un país de largo
plazo", al tiempo que expresó que "la ciudadanía quiere que los partidos políticos vuelvan a
recuperar ese rol de intermediarios entre el gobierno y de ellos" pero "sin mezquindades".
Por su parte, Morales opinó que el abrazo de los dirigentes "sintetizan la necesidad
histórica de dejar de lado los desencuentros" entre los partidos y "la importancia del dialogo y la
tolerancia".
El titular del radicalismo afirmó que los partidos deberán enfrentar varios "desafíos" en el
futuro y citó la recuperación de la política y de los partidos políticos, la mejora de la calidad
institucional y afianzamiento del sistema de división de poderes y la lucha por la libertad, la
igualdad, la educación y contra la pobreza, por la producción y el trabajo".
A su vez Romero, autor de la iniciativa, expresó que el acontecimiento de 1972 "demostró que
el diálogo y la tolerancia estaban por encima de las diferencia ideológicas o personales" y afirmó
que ambos dirigentes "sostuvieron la necesidad de la unidad nacional".
Fuente: DYN