Los análisis del audio e imagen grabados por el teléfono celular de
Damián Ferrón, una víctima del triple crimen de General Rodríguez, habrían
registrado una
discusión entre varias personas y la mención del nombre
"Nicolás", por lo que los fiscales de Mercedes
citaron para hoy a sus familiares para ver si reconocen esos datos.
El teléfono y el chip habían sido encontrados la semana pasada en poder de una persona que
vive en una casa cercana al lugar donde el 13 de agosto último fueron encontrados los cuerpos de
Ferrón, Sebastián Forza y Leopoldo Bina, quien lo había adquirido en un comercio
de artículos de segunda mano.
La cámara del celular había registrado imágenes y voces borrosas, por lo que fueron llevadas
a analizar por peritos de la Gendarmería Nacional, que ayer las remitió a la fiscalía de Mercedes.
Según fuentes de la investigación, las imágenes habrían registrado una discusión bastante
fuerte en la que se dice
"entonces no me den nada, hermano", e
imágenes de un lugar que pareciera ser un
restaurante y se escucharía el nombre de una persona cuyo nombre podría ser
"Nicolás".
Los fiscales Juan Bidone y Daniel Vivanco
citaron a declarar para hoy como testigos a varios familiares de Ferrón y las viudas de
Forza y Bina, con el fin de determinar si pueden reconocer voces y lugares que aparecerían
en las grabaciones. En el teléfono también aparecieron imágenes de
baldosones que podrían corresponder a piso y pared y parte de una camioneta que
inicialmente los investigadores pensaron que podrían coincidir con las del empresario
Hernán De Carli, liberado ayer tras permanecer una semana detenido en la causa por
el tráfico de efedrina que lleva adelante el juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato
Márquez.
Sin embargo, tras realizarse la semana pasada una inspección en la mansión que De Carli
tiene en General Rodríguez para evaluar si existía correspondencia entre las imágenes y el lugar, y
tras analizar varios elementos con un escáner de última generación,
se desestimó esa posibilidad.
Forza, Bina y Ferrón fueron encontrados acribillados el 13 de agosto luego de permanecer
seis días desaparecidos.
Los investigadores sospechan que las víctimas tenían planeado hacer un negocio con la venta
ilegal de efedrina a una banda que la utilizaba como precursor para fabricar drogas de diseño.
Esa causa la lleva adelante el juez Faggionato Márquez, quien el 18 de julio pasado allanó
una casaquinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, donde se habría montado un
laboratorio para elaborar la droga.
En ese procedimiento fueron detenidos nueve mexicanos y el argentino Luis Marcelo Tarzia.
Según el magistrado, la banda estaba liderada por el mexicano Jesús Martínez Espinoza, detenido a
principios de octubre en Paraguay y extraditado al país. En su declaración Martínez Espinoza se
declaró inocente y señaló que jamás comercializó efedrina.
Fuente: DYN