Un chico se come una galleta aunque lo tiene prohibido. Una chica quiere recuperar los lápices
que le ha quitado su hermano. Un nene se pregunta por qué las pompas de su baño son blancas. Otro
va a la cancha a ver un partido de fútbol con su papá. Pero resulta que el primero
tiene dos mamás lesbianas, la segunda
es sorda, el tercero
es de raza negra y usa silla de ruedas, el cuarto fue a ver a
su mamá que es árbitro y está dirigiendo un clásico.
Si no fuera por esas diferencias, las historias son tan reales como las de cualquier cuento
infantil clásico. Se trata
libros creados para la lectura de los niños, pero más acordes a las diversas realidades que
existen en la actualidad. Libros que se venden como pan caliente en España, Estados Unidos
y otras ciudades del mundo y que la Argentina ya empezó a incorporar.
En marzo de este año, la editorial
Librería de Mujeres
tiene previsto lanzar al mercado los primeros cuentos de la colección infantil “Yo soy
igual”, en cuya primera etapa contará con cuentos donde los niños protagonistas tendrán mamás
con ocupaciones históricamente asociadas a los hombres. “Mi mamá es albañil, electricista,
árbitro o taxista. De eso se tratarán los cuentos, donde se trata de sortear los prejuicios
sociales”, explica a
Perfil.com Victoria Pereyra Rozas, editora de la colección.
La
Librería de Mujeres, que desde hace 14 años trabaja con libros de género, viene vendiendo
libros infantiles con temática de diversidad, pero todos traídos de España. Carola Caride, dueña y
una de las fundadoras de la editorial, cuenta que si bien hay muchos pedidos de este tipo de
publicaciones, su distribución es limitada y cara, por ser importada. Por eso surgió la necesidad
de incorporar la colección “Yo soy igual”, que tendrá dos etapas de publicaciones más:
una sobre
familias no tipo, con padres separados, o niños que se crían con abuelos o tíos; y otra
sobre homoparentalidad, es decir, con niños hijos de parejas homosexuales.
Las editoriales argentinas de libros escolares también apuntan al mismo sentido. El mes
pasado, cinco de ellas firmaron un convenio con el Instituto Nacional contra la Discriminación, la
Xenofobia y el Racismo (
INADI), para incluir en sus textos temas relativos a los
pueblos originarios, afrodescendientes y de género. Lo que implica, según informó el INADI, que
“más del 70% del mercado editorial de libros de texto incorporará material de no
discriminación y valoración de las diversidades”.
“En este primer tramo, acordamos trabajar en 2009 sobre estas temáticas, para que ese
contenido ya esté presente en los libros en 2010. El segundo tramo será trabajar sobre la
incorporación de temas relativos a la discapacidad, la diversidad sexual y los inmigrantes, y se
concretarán entre 2010 y 2011”, asegura María José Lubertino, titular del INADI, en diálogo
con
Perfil.com.
Según Lubertino, los libros infantiles que normalizan las diversidades, como los que se
publican en España, son interesantes precisamente porque
“no están destinados a un público gay, sino a todas las familias y a todos los
chicos”, y señala que es “un buen material para docentes, para normalizar el
tema frente a los chicos”. Además, explica que esto se desarrolló más en España porque allí
hay normas que legislan el matrimonio gay.
“En la Argentina estamos trabajando para sancionar esta ley. Es una temática que ha ido
evolucionando en la opinión pública. La provincia donde más intolerancia hay, no es más que el 20%
de la población la que no está de acuerdo. El resto es prejuicio”, asegura Lubertino.
Lucía Moreno es dueña de
Topka
, una editorial española de cuentos para niños centrados en temáticas de diversidad.
“Los protagonistas de nuestros libros
son siempre niños o niñas que pertenecen a una minoría: son de otra raza y/o
adoptados, y/o tienen una enfermedad crónica o una discapacidad, y/o viven en una familia
‘alternativa’; es decir, familia monoparental, divorciada, reconstituida u
homoparental. Pero,
la historia nunca se centra en la diferencia, sino que siempre son historias
normales”, destaca Moreno a
Perfil.com.
Es el caso, por ejemplo, de su
best-seller,
El amor de todos los colores, que trata sobre la homoparentalidad. “El amor de todos
los colores nació cuando Mamá y Mami se conocieron, y Maite nació del amor de todos los colores.
Ahora, el amor de todos los colores va a traer un nuevo bebé. ¿Dónde lo dejará?”, dice el
prólogo del cuento. Una historia que pronto podría convertirse en un suceso también en la
Argentina.
* redactora de
Perfil.com