Ocho bebés que lloran al mismo tiempo, que demandan la teta cada dos horas, que necesitan un
breve cambio de pañal, traslado, cuna para dormir, vestimenta, lavado, baño, juguetes, mimos... Una
ardua tarea que, de por sí, suele ser complicada, pero que además demanda mucho dinero. En la
Argentina, para colmo,
no hay legislación que contemple estos casos que, aunque excepcionales, requieren
de un gasto simultáneo que una familia tipo no puede costear.
Sólo en pañales, ocho bebés requieren 2000 unidades por mes, que actualmente cuestan en
total alrededor de 2000 pesos. Una lata de leche, por caso, cuesta alrededor de 40 pesos.
Por mes, un sólo bebé consume tres de esas latas.
Para ocho bebés, la leche cuesta alrededor de 960 pesos por mes. En total,
unos 3000 pesos sólo en leche y pañales es lo que debería gastar una familia para
mantener a sus octillizos.
Un dinero que, de no existir el apoyo de familiares, vecinos y amigos, sería imposible de
obtener. “Es muy duro. Es un revuelo todo el tiempo. Primero son los pañales y la leche, la
obra social, las consultas médicas, las vacunas... Ahora que son adolescentes, y cuatro de los
cinco son mujeres, son las toallitas, los desodorantes, el papel higiénico, el colegio, el material
de la escuela...”, relata a
Perfil.com Cecilia Ruffini, madre de quintillizos que se hicieron famosos por
salir en el programa de Susana Giménez.
“Recibimos mucha ayuda gracias a que fueron un boom, primero por ser los primeros
nacidos por fertilización in vitro, después por salir en programas... Pero siempre fueron ayudas
esporádicas. Estamos esperando que sea noticia algún otro nacimiento múltiple para que vuelvan a
acordarse de nosotros.
El drama es que desde niños tienen que estar expuestos para poder
subsistir”, agrega la mujer.
Fue el caso, por ejemplo, de los quintillizos Riganti, que
obtuvieron el auspicio de una farmacia desde que estaban en la panza de su mamá.
Lo que implicó una exposición importante por parte de los chicos desde bebés. “Es una
actividad muy desgastante, que requiere del apoyo y la ayuda de mucha gente. Eso lleva además a que
la
casa siempre esté repleta de personas, que no haya intimidad, lo que a su vez también va
desgastando a la pareja que tuvo tantos hijos al mismo tiempo. No por nada, la mayoría de
los matrimonios que en la Argentina tuvieron familias múltiples, hoy están separados”, señala
Marta Fatone, médica y psicoanalista miembro de
APA y asesora de la
Fundación Multifamilias, una entidad que agrupa a
unas 6.000 familias argentinas que tienen hijos de embarazos múltiples.
La presidenta de la Fundación, Laura Pérgola, destaca a
Perfil.com la lucha que desde hace nueve años vienen realizando para conseguir una
ley que contemple los embarazos múltiples. “No sólo
no hay subsidios en la Argentina, como en otros países como España, sino que
tampoco hay suficientes asociaciones que se encarguen de ayudar a estas familias. Ellas no sólo
requieren costear muchos más gastos, sino que en muchos casos deben enfrentar las
secuelas de sus bebés prematuros,
necesitan más licencia de maternidad, más horas de lactancia que lo que la ley
establece para el caso de las madres que sólo tienen un hijo”, señala.
Pérgola asegura que
en la Argentina hay un 2% de población nacida de embarazos múltiples. El más
numeroso del país es el caso de los también famosos sextillizos López.