Entre la congoja y la sorpresa; entre el desconsuelo y el alivio. Hay historias de todo tipo
alrededor del vuelo de Air France que desapareció ayer con 228 personas sobre el Oceáno Atlántico.
Víctimas y milagrosos sobrevivientes que, por alguna razón,
no lograron subir al trágico avión del que aún no se encontraron restos.
El
trágico final de una luna de miel quedará marcado en el recién casado para toda la
vida. Sucede que
él, a diferencia de ella, no subió al vuelo desaparecido porque debía regresar a trabajar a
Dubai. Su mujer, en cambio, tenía unos días más libres, así que tomó ese vuelo para ir a
visitar a unos parientes, según informó el diario español
El País. Anna Negra, de 28 años, y Javier Alvarez son dos españoles que
se habían casado el pasado 6 de mayo y se fueron de luna de miel a Brasil durante
tres semanas. Vivían en Dubai desde hacía dos años, pero Negra, en vez de regresar con su marido,
decidió continuar unos días más de vacaciones, visitando a su familia en Cataluña, adonde tenía
previsto llegar tras hacer escala en París.
También,
varios notorios empresarios, músicos, y hasta un conocido cirujano plástico
brasileño se encuentran entre los pasajeros del vuelo desaparecido.
Tres funcionarios de la empresa francesa de neumáticos
Michelin viajaban a bordo del avión desaparecido. Se trata de "Luiz Roberto
Anastácio, presidente de Michelin América Latina, Antonio Gueiros, director de informática de la
empresa en Río, y la funcionaria francesa Christine Pieraerts", informó Monica Batelli, portavoz de
la firma, según publica
AFP.
Lo mismo reportó
la petrolera brasileña
Petrobras, que contaba con tres funcionarios en el vuelo de Air France, entre
ellos el gerente en Irán, Eduardo César Moreno; la asesora de la presidencia Adriana Francisco
Siujs, y el ingeniero Hilton Jadir Silveira Souza. Además, también viajaba en ese vuelo un
reconocido cirujano plástico brasileño, identificado como Roberto Correa Chem, director del Banco
de Piel y del Servicio de Cirugía plástica de Santa Casa de Porto Alegre, que viajaba con su esposa
y su hija a Grecia.
El compositor Silvio Barbato, ex director de la Orquestra Sinfónica del Teatro Municipal de
Río de Janeiro, y la cantante Juliana de Aquino, de 29 años, también eran pasajeros del vuelo AF
447.
Entre la desesperación, los milagros. El vuelo también tuvo sus inesperados milagros, en
diversos pasajeros que, por alguna razón, no llegaron a subirse al avión desaparecido. Es el caso,
por ejemplo, del matrimonio de Claude y Amina Jaffiol, que decidieron adelantar su regreso a
Francia, pero
no encontraron pasajes para el vuelo 447. "Es un milagro", dijeron.
Un caso parecido fue el del
coreógrafo Gustavo Ciriaco quien, a pesar de haber comprado un pasaje para el
vuelo con salida a las 16 del domingo, descubrió a su llegada al aeropuerto que
por un error de la compañía había sido ubicado en el vuelo AF 447, ahora
desaparecido, y que salió a las 19 de Río de Janeiro.
Luego de discutir fuertemente con los empleados de la compañía, el pasajero, cuyo destino
final era la ciudad alemana de Frankfurt,
pudo volver a cambiar el pasaje para el vuelo original y en estos momentos ya está
en Europa, según contó su propio hermano, Bernardo Ciriaco, que acudió al aeropuerto internacional
de Río de Janeiro nada más conocerse la noticia. "Yo sabía que mi hermano tenía que tomar ese vuelo
a París, pero no sabía exactamente el horario, y entonces comenzó la desesperación", explicó.