La ideología de la especie es mínima. Ganar el pan, escapar del infierno y echarse panza
arriba en al mar. Lo sueña Sísifo. Pero no se le da. Sobre la medianoche del año ido el pobrecito
imagina esa playa, sacudirse del hombro la roca, zambullirse en el agua matriz.
Todo año que llega le insinúa la esperanza de que esta vez será. Pero no todos los
Sísifos llegan. También en los mitos crece la exclusión. La mayoría de los Sísisfos tienen tan
mala suerte que acaban boqueando en enero (¡y aún así felices¡) ante el pútrido río de la Plata.
Solo les permiten imaginarse el mar.
Sudan los Sísifos. No dejan de sudar. No es para menos. Ahora mismo
asoma 2010 con nueva versión de la “La caja de Pandora”. Es la ópera
más actuada de la historia. Su tema: nuestro destino in progress. Es el más grande disparate de los
dioses (si los hay). Si esto es la vida la vida dónde está. "Life is no way to treat an animal"
grita Vonnegut. Tampoco las ideologías son maneras de tratar al ciudadano.
El siglo 20 dejó 100 millones de cadáveres contra natura. El 21 pendula entre morir por átomo
loco o clima desquiciado. El aquelarre comunista y la perversión capìtalista desfloraron la razón.
Nació de ellos este surrealismo crudo que al igual que Chaplin en "El gran dictador" taconea con el
mundo al antojo de pulsiones más oscuras cada vez. Los dogmas de la razón han hecho añicos a la
mismísima razón. Otra vez 2 más 2 son 5. Capota el castillo de naipes que engolados tahures
vendieron en sofisticados tenderetes con el nombre de Civilización. Solo será Heráclito “el
oscuro” quien se ocupe de liberar y curar el hombro del mítico Sísifo.
Ni ovnis ni mesías. El cambio en serio.
Tiempo que recupere el pasado vital de la especie, reordene el presente y acuerde un módico
futuro por el cual temblar. Aun con desniveles de altísimo dolor el Homo 2010 cuenta con
experiencia y creaciones sublimes. Solo debe dar con la vacuna. No son más de 1 millón los Bacilos
que degradan la vida social de los 200 países de la Tierra. Nunca tan pocos dañaron a tan muchos.
De aunarse firmes los 200 países ante serpentarios que mercan armas, drogas y átomos, este Proyecto
sería fruto mundial cercano. Tiempo y espacio ya no son lo que eran. El hombre tampoco.
No es la primera vez que encara una civilización de recambio. Ya probó que se puede.
Aquí, entre nosotros, 2 mil incompetentes básicos captados por un paranoico insaciable
ahogan la vida social entera del país. No son servidores ni gestores. Son payadores
truchos. A la reunión de gabinete van con guita(rra) incorporada. Allí, sin pentagrama, y al compás
sureño patagónico le quieren birlar a la Caja del país 25.000 millones. Es la usurpación y el
manoseo "hasta que aguante". En tanto, bandas menores (de distracción) matan al paso en la ya
diaria lotería de salvarse o caer.
Hay que volver al año l. De caernos de sopetón la Primera Junta y vernos Kulo al aire como
estamos, les daría tal vergüenza que pensarían en regresar y disculparse ante el virrey Cisneros.
Hay que impedirlo. Debemos ayudar a la Primera Junta. Bastaría con encarar ya un plan bien
factible: 1/comida diaria, 2/vivienda básica, 3/ salud cubierta 4/ educación máxima 5/justicia
clara 6/ policía confiable, 7/gobierno legal.
El 2010 es largo. Depende de 40 millones no de 1. ¡Ojalá les evitemos el
fiasco!
(*) Especial para
Perfil.com