Rudy Ulloa dijo que sí, pero después pensó y se arrepintió. Así, Greenpeace Argentina se dio
cuenta de algo fundamental: en tierra kirchnerista nada es fácil. La fundación ecologista, que
mantiene una fuerte campaña en contra de la instalación de la Usina Térmica de carbón en la
localidad patagónica de Río Turbio, publicará mañana en los medios santacruceños una solicitada
titulada:
“Carbón, clima y glaciares”. Pero el texto de Greenpeace no se podrá
leer en todos los medios.
Hoy, a primera hora de la mañana el diario
El Periódico Austral, propiedad del puntero kirchnerista Rudy Ulloa, se comunicó con
Greenpeace para notificarlos que habían tomado la decisión de “no publicar la
solicitada”.
Desde la organización ecologista no pudieron obtener presiciones sobre la negativa de la
empresa de Ulloa, que había dado el visto bueno a la publicación. Ulloa pretende generar
cortocircuitos con el gobernador Daniel Peralta, uno de los principales impulsores de la
instalación de la usina.
A comienzos de la semana, mediante un correo electrónico,
El Periódico le confirmó a Greenpeace los pasos para el deposito de 1500 pesos, el costo que
tendría la solicitada a página completa.
“Necesito que me envíe la información a publicar los siguientes días hábiles, previo
depósito en cuenta corriente de nuestra empresa, con 2 días de anticipación antes de la fecha de
publicación. Le envío los datos de CBU y el número de cuenta corriente para realizar el deposito
dirigido a nombre de: El Periódico Austral S.A.- CBU 0860001101800005986122 -CC 59861/2- El
Periódico SA-CUIT 33709330719. Estamos a su entera disposición por cualquier consulta que desen
realizar. Saludos, cordialmente”, dice el texto enviado desde la gerencia del diario de Rudy
Ulloa.
Greenpeace envió el texto, en Río Gallegos lo analizaron y la respuesta fue clara y
contundente: No. Incluso desde
El Periódico le confirmaron a Greenpeace que le devolverán el dinero abonado.
La nueva usina será alimentada a carbón, una fuente no renovable señalada como una de las
principales responsables de la producción de gases que generan el efecto invernadero y el cambio
climático.
“Sin entrar en generalizaciones, esto muestra que hay temas que en Santa Cruz está
prohibido tocar. Está prohibido el debate, es siempre el 'de eso no se habla'. La usina de Río
Turbio es una cosa que no se discute y cualquier intento de hacerlo fracasa. No hay debate. La
gente tiene miedo de opinar. Hay ciertos cosas en las cuales la gente no puede expresar su
opinión. Este es un caso clarísimo”, aseguró a
Perfil.com Juan Carlos Villalonga, director de campañas de Greenpeace.
(*) Especial para
Perfil.com