CÓRDOBA RECONVERSIÓN

Cómo es el plan para transformar al multimedio SRT en sociedad del Estado

En un contexto de rumores sobre el nuevo rumbo de las señales y plataformas que dependen de la UNC, se adelantan algunas claves y valoraciones sobre los cambios que se vienen.

 La señal del canal Cba24n está a la espera del promocionado Canal U. La demora de la programación de la señal universitaria es un eje de preocupación.
La señal del canal Cba24n está a la espera del promocionado Canal U. La demora de la programación de la señal universitaria es un eje de preocupación. Foto:Facebook SRT
El cambio del canal de noticias Cba24n a una señal de contenidos enlatados casi en su totalidad dejó a los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba a la espera del Canal Universitario que tomaría la posta, aunque por ahora el proyecto no se concreta. Según una fuente calificada, no se trata de desidia, sino de la estrategia que enfrenta el directorio para que los SRT dejen de depender del presupuesto universitario y de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). 
Esta reconversión implicaría saldar una vieja deuda que inquieta a quien queda al frente del multimedio: afrontar los sueldos del personal. En el nuevo esquema se garantizarían los salarios como el de cualquier empleado público y ya no dependerían de los esfuerzos propios y de la buena voluntad política para pagarlos. Así, la actual sociedad anónima debería convertirse en sociedad del Estado, aunque sin dejar de pertenecer a la Universidad. 
Así lo manifestó Manuel San Pedro, presidente del directorio de los SRT, en una asamblea con los trabajadores en la que puso en agenda la necesidad del cambio. De esta forma, los primeros en enterarse fueron los propios empleados, reunión que fue grabada por pedido San Pedro, para no dar lugar a malentendidos. Allí, manifestó su propuesta de ingreso al Sistema Federal de Medios Públicos con los actuales 243 empleados que forman parte de los SRT. 
Cuál es el plan. Según información a la que pudo acceder PERFIL Córdoba, la intención del Estado nacional es profundizar el programa “Empresas Públicas para el Crecimiento”, un conjunto de 32 empresas, encuadradas bajo el control de la Jefatura de Gabinete, a cargo de Marcos Peña, pero con un estricto control de Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, que son total o parcialmente estatales y entre las que se encuentran Fabricaciones Militares, Tandamor y Carboníferos Río Turbio, entre otras. En cuanto a medios, además de los SRT, se encuentran Radio y Televisión Argentina (RTA) y LT10. El objetivo es, en una primera etapa, mejorar la gestión para reducir todo lo posible las transferencias del Tesoro, aumentar las inversiones y mejorar la calidad del servicio y centralizar la supervisión y la estrategia de las empresas. En definitiva, el Gobierno pretende que se siga el “modelo Aerolíneas Argentinas”. 
Sin embargo, en Córdoba son conscientes de un problema estructural: el mercado no soporta a tres canales de aire y cuatro radios AM. En ese sentido, el abordaje se realiza desde varias perspectivas y algo se ha podido ver en este primer tramo de la nueva gestión: una embrionaria apuesta al desarrollo digital a través de las redes sociales, un impulso al llamado periodismo ciudadano, apostar estratégicamente a la venta de publicidad (en franco crecimiento) y, por supuesto, librarse del mote de militante y apelar a la pluralidad de voces. 
Cada uno valorará en qué estado se encuentran cada uno de estos propósitos. Internamente, hay voces contrapuestas. Algunos de los históricos coinciden en que la situación es mejor: “Competir y generar contenidos valiosos y dignos con que hacíamos hasta antes de esta administración, no iba. Ahora parece que sí”, dice una de las fuentes consultadas, y agrega: “Siempre quisimos dejar de estar en la incertidumbre de no saber si hay plata o no para los sueldos. Los interrogantes pasan por saber si vamos a dejar de ser un medio universitario y en qué términos sería el traspaso; es decir, si esto implicaría una reducción de personal y de sueldos”. 
Un alto directivo consultado afirmó que nada de esto sucederá: los SRT seguirían perteneciendo a la UNC y los términos del traspaso se negociarían de la misma manera que el viejo ATC cuando se transformó en Canal 7, en el año 2000. 
El plan de transformarse en una sociedad del Estado se remonta a 2007. Por diferentes intereses cruzados no se pudo concretar y ahora estarían dadas las condiciones. Supone una serie de pasos para lograr los consensos necesarios. En una primera etapa, esto es hasta fin de año, deberán convencer a los trabajadores y a los gremios de los beneficios del cambio, negociando las condiciones; y en paralelo, diagramar la política del replanteo presupuestario. Esto último depende de cómo avance la demorada Ley de Comunicaciones Convergentes, que viene a reemplazar a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y cuyo texto debería incorporar a los SRT y su financiamiento directo desde el Sistema de Medios Públicos. Luego, el Consejo Superior debe dar el visto bueno a este “cambio de figura legal, no de composición societaria”, como insiste en subrayar la fuente consultada. 
En principio, con el Consejo Superior no deberían presentarse problemas si se logran los avales de los trabajadores. Además, son históricos los acalorados debates en el Consejo de por qué debe usarse dinero del presupuesto para medios no necesariamente comprometidos al 100% con la actividad universitaria. 
Las preocupaciones. Lo concreto es que el propio San Pedro viene influyendo en el multimedio desde hace varios años, inclusive en la etapa en la que fue asesor de Carolina Scotto. Ahora, en la silla mayor el desafío parece estar dado por una reforma que, para los más apocalípticos, dejaría afuera a 100 empleados. Pronostican que este proceso se daría hasta fines de 2018. Primero, con jubilaciones anticipadas; luego con la apertura de retiros voluntarios y, finalmente, con despidos para los cuales contarían con los fondos estatales necesarios para el pago de indemnizaciones. 
Sin embargo, para la actual gestión no sobran empleados, sino que faltan proyectos. A las especulaciones las explican como la manera que tienen grupos enfrentados dentro del propio multimedio para advertirse que tanto históricos como nuevos pueden ser los próximos en partir. Además, otro trabajador señala que la gran deuda de las gestiones de Carolina Scotto y Francisco Tamarit fue no lograr que los SRT tuvieran una asignación directa del presupuesto nacional: “Al presupuesto de la UNC se lo emparchaba con fondos ATN que venían a cubrir huecos, y así sucesivamente año a año”, describe.
Este año, Radio Universidad cumplió 60 años y Canal 10, 55. A diferencia de otras experiencias del sector privado, los medios universitarios oscilaron entre mejores y peores épocas, con varios intentos de refundaciones frustradas que pudieron resistir. Hoy, el clima interno es álgido: la pelea entre los históricos y los más nuevos se hace evidente. Mientras unos denuncian oportunismos políticos, otros hacen lo mismo con las inequidades salariales. 
En el medio está el recorrido de decenas de profesionales de la comunicación que quieren hacer periodismo y conservar sus puestos de trabajo. Se suma cierto acuerdo social que indica que los SRT ya no son lo que eran. La reconversión en un genuino medio público -con presupuesto nacional-, y la apertura del Canal Universitario en la antigua señal de Cba24n que contenga los empleos sería el mejor de los escenarios.

Canal U, una promesa
Entre los proyectos a concretar por parte de los SRT, está el mencionado Canal Universitario. Si bien Cba24n nunca fue un canal de noticias 24 horas, tal como era vendido, la demora del Canal Universitario es un eje de preocupación. Algunos especulan con que no contendría a la fuerza laboral que quedó adentro del sistema, ya que se basaría en enlatados, con pocas producciones propias. El directivo consultado advierte que el proyecto está listo y lo describe como “una especie de Canal Encuentro de perfil extensionista universitario, con flashes informativos de 3 minutos cada media hora”. Sería la carta de presentación del año próximo para lograr el tan esperado cambio.



Julieta Fantini