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Crece en Córdoba el consumo de verduras hidropónicas

El INTA premió a la firma Midory por su producción innovadora. Crecimiento de una actividad considerada la alimentación del futuro.

DISTINGUIDO. El productor cordobes premiado por ArgenINTA. Narda Lepes y Dolli Irigoyen destacaron la calidad de la verdura.
DISTINGUIDO. El productor cordobes premiado por ArgenINTA. Narda Lepes y Dolli Irigoyen destacaron la calidad de la verdura. Foto:Cedoc Perfil
El año 2003 fue un año bisagra en la vida de Sergio Guillaumet. Sin trabajo y con ganas de cambiar de rumbo en su profesión de administrador de empresas, decidió que era el momento de emprender algo propio y apostó a las hortalizas. A pesar de no haber tenido nunca contacto con la agricultura, armó en el patio de la casa de su madre una pequeña huerta para la producción de verduras hidropónicas y mal no le fue. A los cuatro meses, debió mudarse a un espacio mayor y fundó la firma Midory que hoy ocupa un gigantesco invernadero de 13 mil metros cuadrados al sudeste de la ciudad de Córdoba y reparte 20 mil plantas semanales en todo el país. El pasado mes de noviembre, la fundación ArgenINTA, que premia lo mejor de la producción agroalimentaria, galardonó a la empresa por la calidad de las verduras y su modo sustentable de producción. 

En diálogo con PERFIL CORDOBA, Guillaumet explicó que debió aprender de cero el proceso de producción de hidroponias. “Mi único contacto con plantas era cortar pasto en los meses de verano para pagar algún viaje de estudio”, bromea el productor. “Cuando empecé, la verdad es que mucha gente se me rió por el emprendimiento que estaba encarando y hoy muchos buscan ingresar en el mismo negocio. 
Tuvimos la constancia y la perseverancia de desarrollar el mercado. La hoja no tenía valor y hoy lo va adquiriendo. Cambiamos el concepto, no vendemos un comoditty. Vendemos verdura de calidad, empaquetada, la tratamos como si fuera una flor y la gente se empezó a acostumbrar y hoy se consume cada vez más”, explica. “Es un producto distinguido, con normas y procedimientos para cuidar la inocuidad del producto para que esté libre de bacterias y herbicidas. La gran ventaja de este tipo de cultivos es que la planta nunca toca la tierra y no necesitamos matar yuyos alrededor con glifosato, por ejemplo, por lo cual la planta no se expone a agroquímicos. Incluso hace un año aumentamos el uso de cuestiones biológicas para tratar plagas”, agregó. 

“El cordobés recibe muy bien el producto cada vez se consume más y tenemos una gran demanda por parte de los restaurantes premium. Hace unos años, conseguimos la licencia para producir lechuga Saranova, que tiene hojas más chicas y livianas denominadas baby. Además, producimos rúcula, espinaca, albahaca, achicoria y ciboulette, todas con una gran salida”, completó el productor, quien adelantó que el próximo paso es buscar una terraza grande en pleno centro cordobés para poder producir hortalizas y desarrollar el concepto de agricultura urbana. 



Premiamos un producto diferenciador

Ing. Agr. Hugo García*

El premio a la calidad agroalimentaria otorgado por nuestra fundación busca ser un estímulo a los pequeños y medianos productores que son quienes más dificultades atraviesan en el país. Premiamos a grupos de investigación que hacen aportes a la calidad, a la inocuidad y a las características nutricionales de los alimentos. Este año, por ejemplo, un grupo logró reemplazar la sacarosa en los bizcochuelos por un producto natural que pueden consumir personas celíacas y diabéticos. Esto tal vez pueda llegar a mejorarle la vida a mucha gente. En el caso de las verduras cordobesas Midory, tratamos de premiar la innovación, tanto en la producción como en la comercialización. Es un producto innovador a nivel país por no usar tierra y lograron una diferenciación del producto. La gente lo prefiere y lo consume. Este tipo de cultivos creo que será la forma de producir alimentos del futuro. Tal vez, la problemática de la tierra en Argentina aún no la vemos porque contamos con amplias superficies de producción, pero en las grandes ciudades y en países avanzados que no cuentan con este beneficio las frutas y hortalizas se van a producir en gigantescos invernaderos en el medio de los centros urbanos con sistemas de mucha tecnología y muy automatizados, con la capacidad de producir grandes cantidades de alimentos. Midory ya empezó con esta tendencia y eso decidimos premiarlo.

*Presidente Fundación ArgenINTA