CóRDOBA GUERRA DE FISCALES

La llave del pedido de jury a Gómez Demmel, en manos de Amayusco

Para nadie que recorre los pasillos de Tribunales fue una sorpresa el estallido de la interna en la Fiscalía General. Qué escenarios se abren a partir de la disputa, ahora blanqueada.

TRIBUNALES. Esta semana fue sede de una
TRIBUNALES. Esta semana fue sede de una Foto:CEDOC PERFIL

En los tribunales provinciales las disidencias entre el Fiscal General, Alejandro Moyano, y el adjunto, José Gómez Demmel, eran indisimulables. Por esa razón, que estallaran las diferencias durante esta semana no causó ninguna sorpresa. No obstante, nadie se pronuncia abiertamente y todos observan con cautela los sucesos. 

La Asociación de Magistrados no tomó intervención. Tampoco la solicitó Alicia García de Solavagione, fiscal civil que hizo la primera presentación haciendo constar insistentes llamados del Adjunto a raíz de dictámenes en causas en las que se discute la constitucionalidad de la Ley de ART, particularmente por la reforma que incluyó las comisiones médicas, paso ineludible para que el trabajador avance en reclamos de riesgos o enfermedades laborales. 

Fiscales contactados por este medio se repartieron entre quienes consideran que la conducta de Gómez Demmel es de una gravedad institucional que no se debe soslayar, y quienes advierten que no alcanzaría para configurar una figura que permita impulsar un juicio de destitución. Alguien deslizó que las presiones, en caso de existir, “no solo provienen del funcionario denunciado”, sino de igual medida de otro fiscal Adjunto, ligado al delasotismo, Héctor David. Y citaron como ejemplo la causa Ansenuza. 

Tampoco el Colegio de Abogados emitió pronunciamiento alguno.  Algunos letrados aclararon que es atribución de la Fiscalía General solicitar información. “Que un fiscal se sienta influenciado es problema del funcionario”, opinó una de las fuentes consultadas, al tiempo que destacó la aquilatada trayectoria de García de Solavagione, impermeable a cualquier tipo de presiones. “Hay que desentrañar una cuestión jurídica: de qué modo pidió los informes y si esa forma pudo influir en los interlocutores”, explicó.

Sin embargo, en todas las fuentes consultadas por Perfil Córdoba hubo un denominador común: coincidieron en que el hecho de mayor envergadura es la denuncia de un ayudante fiscal contra Gómez Demmel por haberlo presionado para que resolviera de un modo determinado en una causa en la que estaban involucrados “naranjitas”. 

A esta denuncia la recibió un fiscal del fuero ordinario quien ya la giró a su par Anticorrupción, Hugo Amayusco. Ahí está la llave del posible futuro pedido de juicio político. De cómo se desarrolle esa investigación depende la suerte de un pedido de jury. El resto sólo podría llegar a advertencias o sanciones administrativas. 



María Ester Romero