CóRDOBA CASO ABRIL SOSA

“No hay denuncias por la naturalización de las conductas abusivas”

Reflexiones de Laura Cantore quien investiga la reparación social de las víctimas de abuso sexual.

ALTA CORDOBA. En este baldío de Anacreonte entre Jujuy y Sucre la policía encontró a Abril Sosa.
ALTA CORDOBA. En este baldío de Anacreonte entre Jujuy y Sucre la policía encontró a Abril Sosa. Foto:cedocperfil

Mientras la Justicia trata de determinar de manera fehaciente cómo murió Abril Sosa, va surgiendo información sobre Daniel Ludueña, el único detenido por el caso. En ese sentido, el acusado había tenido conductas previas impropias relacionadas con el entorno familiar de la pequeña Abril. De hecho, la madre de la menor declaró que a otra de sus hijas, de 16 años, Ludueña le había enviado mensajes obscenos y una situación similar se habría producido con una vecina. 
De confirmarse, se trataría de acciones que encuadran en faltas contempladas en el Código de Convivencia Ciudadana. PERFIL Córdoba dialogó con Laura Cantore, quien investiga la reparación social de las víctimas de abuso sexual, para determinar con qué recursos se cuenta en la actualidad para prevenir las violaciones. “El acoso está tan naturalizado que no se recurre a la Justicia. El problema no es la falta de leyes, sino la insuficiente aplicación”, aseguró la abogada. 
—¿Cuál es la importancia de denunciar una falta contra la integridad sexual que aún no constituye un delito penal? 
—La denuncia hace que el órgano judicial intervenga inmediatamente. ¿Es llevar la cuestión hacia lo punitivo? Sí, pero hasta que no se genere una mayor conciencia social respecto a prevenir este tipo de delitos y evitar la naturalización de ciertas formas de manifestarse, como el piropo, vamos a estar en conflicto. Una de las características del abuso sexual tiene que ver con generar una indefensión aprendida: sentir que no hay nada que pueda hacer para defenderme. La Ley de Revelación Tardía determina que los abusos sexuales no prescriben y así permite que la víctima haga la denuncia cuando considere que puede hacerlo. Entonces, lo que hay que hacer es generar conciencia en la comunidad: primero, que se enteren de sus derechos. 
—¿Qué herramientas legales se pueden utilizar para prevenir el abuso sexual? 
—La denuncia se activa como límite propio. El abuso tiene que ver con el sometimiento, que a su vez, tiene que ver con algo que no te gusta. Ese hostigamiento, o forma de molestar, es algo que vos realmente no querés y lo podés denunciar a través del Código de Convivencia, ni hablar de otras formas de tocamiento más gruesas o más importantes. Los hechos típicos están configurados en el Código Penal. Por otro lado, el Código de Convivencia Ciudadana prevé en los artículos 51, 52 y 53 las contravenciones que atentan contra el respeto a la integridad física, psíquica y moral. Incluso hay un capítulo dedicado específicamente a la protección contra la violencia de género donde encuadran las situaciones de acoso. No hay denuncias en este sentido tal vez por desconocimiento, por la naturalización de ciertas conductas abusivas. Pero pensar que esto pasa solamente por el Poder Judicial es simplificar el asunto. 
—¿Qué recursos debe activar el Estado? 
—Primero, instancias de prevención que partan en la escuela, las comunidades, las familias. Estar atentos al más mínimo síntoma. La educación es fundamental, para aprender sobre el cuidado del propio cuerpo, qué es lo que yo quiero, cuáles son las reglas y cuáles son los límites lo establece cada uno. También habilitar distintas instancias de reparación social. Tiene que ocuparse el Estado en su conjunto, inclusive por las personas con el todo en su totalidad, en relación a las políticas públicas que se lleven en relación a este tema, tiene que ver con lo mediático, con cómo se transmiten estos conocimientos, cómo se transmiten estas informaciones y paulatinamente se tiene que pensar en gestar algún tipo de recurso comunitario que también haga las veces de prevención. Acompañamiento y reparación.
Florencia Gordillo