CóRDOBA SECTOR PRIVADO

Para los jóvenes dirigentes llevará tiempo mejorar la imagen de los empresarios

Así lo advirtieron Horacio Parga (h.) y Candelaria Escutti, referentes de la Asociación de Jóvenes Empresarios. Ven un mejor clima para concretar negocios y reclaman una mayor autocrítica del sector corporativo.

NUEVA MIRADA. Candelaria Escutti y Horacio Parga, dirigentes de AJE, entidad que ya reúne a más de 60 jóvenes empresarios.
NUEVA MIRADA. Candelaria Escutti y Horacio Parga, dirigentes de AJE, entidad que ya reúne a más de 60 jóvenes empresarios. Foto:Fino Pizarro
Tras un marcado ostracismo durante gran parte de la administración kirchnerista, la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) comenzó a salir a la luz. Desde hace un par de años, comenzaron a ganar visibilidad, lo que también trajo luego un fortalecimiento en términos de representatividad y socios participantes. Hoy AJE reúne a más de 60 jóvenes empresarios (la mayoría sub-35) cuyas firmas emplean de forma directa a 3.000 personas y facturan más de $3.000 millones. “Tuvimos un año de mucho trabajo, con muchas actividades y donde el foco está puesto en la generación de espacios de contacto para debatir problemas, alternativas de soluciones y a la vez intentamos tener canales de cooperación con otras entidades y luego generar contactos con autoridades políticas para presentar esas demandas y tratar de tener soluciones concretas”, cuenta Horacio Parga (h.). El actual presidente de AJE es parte de la segunda generación de Edisur, una de las principales firmas desarrollistas del interior del país. Él y Candelaria Escutti, tesorera de AJE y directora ejecutiva de UVITEC (Unidad de Vinculación Tecnológica de Córdoba) dialogaron con PERFIL CORDOBA y acercaron la visión de la coyuntura que tiene la dirigencia empresarial que está buscando su lugar en el mundo de los negocios.

-¿Cómo ven el clima de negocios actual?
-H. P.: En nuestro sector, el de la construcción, vemos un fuerte cambio. Que haya crédito hipotecario es muy importante, algo que yo nunca había visto, y genera un cambio en la concepción del negocio muy grande. Pero hay dificultades por la falta de escrituras. Fue un año de mucho movimiento que no pudimos capitalizar, un año duro desde lo operativo, pero se ve con optimismo. Como bueno vemos la intención del diálogo y la apertura del Gobierno. Por ejemplo, con la creación de una mesa de diálogo para entender los problemas de los desarrollistas. No hay una bajada de línea unilateral, eso no lo habíamos visto. A nivel provincial y municipal creo que hay una readecuación a todo eso.

-C. E.: Nosotros nos dedicamos a promover la innovación en UVITEC y noto que el segundo tramo del año se vio una mayor reactivación. La innovación es un aspiracional para todas las empresas. Se nota más interés en la inversión concreta en innovación. Esas son buenas señales. En el otro sector donde participo, el de la medicina prepaga, se ve también una mayor flexibilidad. 

-¿Qué luces amarillas ven en la macro?
-H. P.: Sabíamos que cuando asumió este Gobierno tenía luces amarillas y rojas, pero creo que se avanzó en mucho. No se alcanzó la meta de inflación, pero hubo resultados concretos. El gasto público tampoco, pero uno ve que por lo menos es un tema que se encara, eso ya es una señal. Como luces amarillas veo la inflación y las tasas de interés, que para mí es algo coyuntural, pero no deja de impactar en los créditos hipotecarios. Muchas de las cosas sobre las que nos quejamos, como las tasas, se explican por el intento de dar consistencia a algo que no existía. En el corto plazo es una mala señal, pero en el largo plazo veo un intento de hacer algo sustentable. También hay otros temas como el costo laboral o el costo de la infraestructura y logística que está atado a cuestiones más complejas como los sindicatos. Vienen de hace mucho y habrá que afrontarlos en algún momento.

C. E.: Se tomaron medidas que tienen impacto en el largo plazo, como el acuerdo con los holdouts. En eso y en otras cosas no sé si el actual Gobierno va a ver el resultado, pero si uno se fija, ya se habla de Argentina como un país revelación en transparencia e institucionalidad. Las luces verdes están ahí y quizá se materialicen en un tiempo. Las luces amarillas son la inflación, que va a llevar un poco más de tiempo resolverla, y el tema de los impuestos. Hay que ver cómo se da el Pacto Fiscal.

-La pobreza es un gran tema pendiente del Gobierno, ¿lo tienen en agenda?
-H. P.:
Sí, pero intentamos abordarlo desde el empleo. Este año, por ejemplo, trabajamos con la Fundación Universitaria de Oficios y fue espectacular porque trabajamos en algo sustentable vinculado a generar mano de obra calificada y generar trabajo digno. Allí apoyamos con becas para financiar a quienes no podían afrontar el costo de la capacitación.

-¿Cómo creen que los ven a los empresarios?
-H. P.:
Creo que se hizo un mal título del empresario y va a llevar un tiempo que eso cambie. Muchos empresarios son gente vinculada a los gobiernos y esa es la imagen que tiene la mayoría de la gente de los empresarios. En Córdoba hay gente que se destaca y transforma el entorno en el que está. Así como ellos no van a ver los resultados de lo que están haciendo, no creo que vaya a cambiar rápido la imagen de los empresarios. Creo que tenemos que ser mucho más críticos de nuestra profesión, el empresario bien visto es un factor de transformación, es necesario, hay que promoverlo, pero hay que ser muy autocríticos y exigentes. Otro signo de pregunta es cuál es el rol del empresario. Se dice que tiene que generar empleo, pero ¿cuánto empleo más puede generar un empresario? Hoy casi todas las grandes empresas generadoras de trabajo están en crisis y la tecnología reemplaza el trabajo. Hay que ver si es responsabilidad del empresario o si es un trabajo que tiene que pensar toda la sociedad.