CÓRDOBA TEATRO INDEPENDIENTE

¿Qué pasaría si un bufón fuera intendente?

La compañía teatral “E’Loco” creó “Debacle Fó, la intendencia enmascarada”; una obra del género de la comedia del arte que propone una Córdoba delirante y revolucionada.

Los arquetipos de la Comedia del Arte italiana en versión local y actual.
Los arquetipos de la Comedia del Arte italiana en versión local y actual. Foto:DebacleFo

“El humor es el arma más eficaz contra el poder, eso ya lo sabían los antiguos bufones,y por eso eran quemados. El poder no soporta el humor, ni los gobernantes que se dicen democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos”, dijo en algún momento Dario Fo. Y parecieran ser esas líneas del dramaturgo italiano las que mejor condensan las intenciones detrás de la obra “Debacle Fó, la intendencia enmascarada”.

Se trata de una sátira en tres actos del género comedia del arte italiana que estrena formalmente el primer viernes de agosto en La Chacarita. La obra tuvo un preestreno en María Castaña el 6 de julio, día en que la Ciudad cumplió 444 años.

La crítica ácida del premio Nobel inspira “Debacle Fo” en la senda de un arte político que no olvida el juego teatral. Así, el conflicto que dispara el relato es una Córdoba decadente y descuidada. Luego del llamado a una revocatoria popular, la lista “Anarquismo sin orden es Pachanga” gana las elecciones. Dario Fo, ahora personaje, es el nuevo intendente. Un comediante, mimo, bufón, ganador del premio Nobel de Literatura, dispone una serie de medidas que cambian radicalmente las vidas de los cordobeses.

El arte de la comedia. Guillermo Vanadía, director de la obra, trabaja en el Circo Mágico y tiene otra compañía -Hermanos Ídem- con la que se dedica al humor físico. También es docente de Roberto Arlt, la escuela de teatro en la que estudió. Y ahora se puso al frente de “Debacle Fó” que reúne varias de sus pasiones. Vanadía llegó a la comedia del arte a través de sus profesores, un género que surgió a mediados del Siglo XVI y que a través del dramaturgo italiano -entre otros representantes destacados- volvió a tener vigencia y popularidad durante el siglo XX.

“Los teatreros hemos descifrado en la Comedia del Arte una herramienta para hablar de lo nuestro, de la relación de la cultura y el poder, de lo popular y lo elitista, de lo profano y religioso, de lo humano y animal. Italia, en este sentido, ha guiado y propiciado el marco teórico y práctico para que la cultura cordobesa pueda acercarse un poco más a su identidad”, dice Vanadía, a propósito de los puentes que se extienden entre tiempos y espacios aparentemente distantes.

Panfleto, no. Metamorfoseada a la cordobesa y de la mano del grupo “E’Loco”, la obra tiene a Fo como un vector de su trabajo porque, según Vanadía, “cuestiona a los poderes -político y eclesiástico-, pero no como un artista enojado con el mundo, sino jugando teatralmente”.

El propósito -en ese sentido- está lejos el lamento del “artista triste” que escribe su panfleto a través del teatro. Así, aparecen los arquetipos propios de la Comedia del Arte para representar la Córdoba de la actualidad: “A esas representaciones exageradas de los diferentes estratos de la sociedad del Renacimiento en Italia las trasladamos a personajes de la Córdoba cotidiana y hacemos una analogía. Por ejemplo, el Matamoro -un militar- es un policía y la Enamorada es una mujer de clase alta que compró un mundo de felicidad, alegría y colores amarillos, y quedó fuera de la realidad. Además, El Zanni -el criado- es un vagabundo, despreciado por la sociedad que señala lo que está mal”, específica el director.

Dada la naturaleza del material, el exceso de didactismo es un riesgo de la puesta. Vanadía lo tiene presente y advierte: “El humor con la posibilidad de ser bufonesco -desde la ironía y el sarcasmo- como en este caso, nos permite también cuestionarnos a nosotros mismos: a la clase media que no dice nada, que se queda con los discursos del poder”.

La dimensión utópica. En el texto teatral, ante la debacle de la Ciudad los cordobeses eligen a un candidato de plataforma revolucionaria. Allí Dario Fo surge como personaje: “Tomamos una anécdota de cuando este bufón, la izquierda socialista, se presentó como candidato a alcalde en Milán y no ganó. Y ahí nos planteamos qué pasaría si Dario efectivamente fuera intendente”, explica Vanadía.

En la gestión del bufón, lo deseado se mezcla con lo delirante y, por supuesto, se confunde: cortan las sotanas de los sacerdotes para hacer ropa para los niños pobres. La Iglesia se separa de todos los poderes. Las fuerzas de seguridad tienen un gremio. Los centros de salud pública se renombran como consensos de salud; incorporando otras perspectivas no tradicionales. Las personas con capacidades diferentes y los ancianos tienen genuina prioridad en el transporte público. Los sueldos se discuten en una canoa montada en el río Suquía. Obliga a las cúpulas sindicales, policías y concejales a tomar clases de yoga tres veces por semana. Eliminado el voto, las decisiones en el Concejo Deliberante sólo se darán por consenso. Se reemplazan basurales por fábricas que usan los desechos como manufacturas. Las plazas y los clubes se transforman en centros culturales, donde los artistas y deportistas crean comunidad. ¡Ah! Y se decreta el amor libre.

En un contexto de las narrativas de la actualidad donde predominan las distopías -futuros cercanos indeseables donde todo lo que está mal, empeora, ya sea de la mano de la tecnología, una invasión externa y/o la propia desidia humana- no es habitual encontrarse con propuestas como éstas.

Para Vanadía contar una utopía en los términos planteados es liberador: “Abre un camino. Por ejemplo, cuando en una charla cotidiana alguien dice algo desfasado de la realidad te llama la atención. Eso genera un corte que sorprende, porque es posible. La utopía genera una luz. (Eduardo) Galeano dice que te permite caminar. Creo que es una apertura, que permite la transformación”.

- “Teatro crítico y combativo para transformar la realidad”, decís en el texto que acompaña la obra. ¿Cómo?

-En principio, transforma mi realidad. Hago teatro, por lo tanto cambio de mundos todo el tiempo. El ritual le da al público la posibilidad de cambiar su imaginario. Es lo más potente. Creo más en eso que en lo establecido. Ves una obra de arte y cambiás. En ese sentido, es transformado y poderoso. 


Fo y la Comedia del Arte

El año pasado, el mismo día que Bob Dylan recibió el Nobel de Literatura murió otro Nobel cuestionado, Dario Fo. Tenía 90 años. El italiano, hombre de teatro en todas sus formas, además de un gran artista fue un destacado polemista y hombre central de la izquierda socialista italiana.

Su militancia fue central en su vida y obra y se enfrentó a los representantes de los mayores poderes; por nombrar sólo algunos, Juan Pablo II y Berlusconi fueron parte de sus contiendas. De la Comedia del A r te como género -de personajes y acciones tipificadas caracterizadas por el uso de máscaras- dijo que es “la forma de expresión más elevada (porque) quien no ve el lado cómico de la vida no es capaz de comprender completamente su tragedia”


Para ver “Debacle Fó, la intendencia enmascarada”

◆ Viernes de agosto a las 21.30 en La Chacarita, Jacinto Ríos 1449 Barrio Pueyrredón.

◆ En septiembre en “Circo en Escena”.

◆ En octubre en el Festival Internacional de Teatro de Río Ceballos.

Comedia apta para todo público.

En Escena: Juanchi Dominguez, Clara Cecilia Romero, Fabio Emanuel Sosa, Florencia Ramonda, Ezequias Litwin, Ruben Iturriaga, Andrea Lorca, Javier Córdoba, Matias Machado.

Dramaturgia y Dirección:Guillermo Vanadía.