CULTURA DEL PAPEL AL CINE

Bioy Casares según Natalia Oreiro

La actriz uruguaya será la protagonista, junto a Willem Dafoe, del film Bajo el agua, que dirigirá Alejandro Chomski, inspirado en un cuento del escritor argentino.

Reunión. Adolfo Bioy Casares y su libro Una muñeca rusa, en el que se publicó el cuento que será llevado a la pantalla grande.
Reunión. Adolfo Bioy Casares y su libro Una muñeca rusa, en el que se publicó el cuento que será llevado a la pantalla grande. Foto:cedoc

La actriz y cantante Natalia Oreiro participará como la protagonista principal en el film Bajo el agua, inspirado en uno de los últimos relatos de Adolfo Bioy Casares publicado en Una muñeca rusa (1991), que el director y guionista Alejandro Chomski, quien adaptó para el cine en 2010 la novela de Bioy Dormir al sol, se propone filmar con ella y con el actor estadounidense Willem Dafoe a partir de septiembre, en Canadá.

Chomski, que el año pasado estrenó Maldito seas Waterfall, de esta manera encara nuevamente una coproducción internacional, esta vez entre Campo Cine, de Diego Lerman y Nicolás Avruj, y una empresa canadiense. Con Gilda. No me arrepiento de este amor (Lorena Muñoz), film sobre la vida de la cantante de cumbia que murió en un accidente en 1996, Oreiro ha logrado un amplio reconocimiento popular, reafirmado a fines de enero cuando una multitud se acercó a Parque Camet para asistir a Cumbia & Hits 2016, después de 15 años de no dar un recital en el país.

Bioy comenzó a escribir Bajo el agua en mayo de 1989 y lo terminó en enero del año siguiente. La historia, de tono irónico, tiene como eje al escribano Aldo Martelli, quien mientras se recupera de una hepatitis a orillas del lago Quillén (en Neuquén) se enamora de una mujer más joven, Flora Guibert. Ella le propone que su tío, un médico, le injerte una glándula de salmón que lo hará rejuvenecer. Pero como al anterior amante de Flora, el pintor Willie Randazzo, a consecuencia de la cirugía se le atrofiaron los pulmones, le crecieron branquias y no tuvo otro remedio que vivir bajo el agua, Aldo duda acerca de someterse a esa inquietante operación por amor. Los acontecimientos se precipitan cuando ella, que pretende formar un triángulo amoroso con el escribano y el pintor acuático, le pide a su tío que le practique el injerto. El relato, como Dormir al sol (1973), juega con la psicología de los personajes, la desconfianza hacia los médicos y una finísima y magistral ironía.

Las ficciones de Bioy han sido llevadas al cine varias veces, aparte de los guiones cinematográficos que escribió con Borges (Los orilleros, filmado en 1975, y El paraíso de los creyentes, publicados en un solo libro en 1955, la mítica Invasión de 1969 y Los otros de 1975, ambos bajo la dirección de Hugo Santiago). El crimen de Oribe (1950, de Leopoldo Torres Ríos) es la primera adaptación basada en un cuento suyo, El perjurio de la nieve, escrito en 1945. Si bien el guión de Alain Robbe-Grillet para El año pasado en Marienbad, de Alain Resnais (1961), tiene marcada influencia de La invención de Morel, una de las grandes novelas de Bioy, el director italiano Emidio Greco la adaptó efectivamente para el cine en 1974. Un año después, Leopoldo Torre Nilsson dirigió La guerra del cerdo, versión bastante ajustada (escrita por Beatriz Guido) de la novela publicada en 1968. Otra esperanza, de Mercedes Frutos, rodada entre 1984 y 1985 y recién estrenada en 1996, es una traslación del cuento homónimo incluido en El héroe de las mujeres (1978). Además, El sueño de los héroes, la magnífica novela de Bioy, fue adaptada por Sergio Renán en 1997.

Bioy es posiblemente el escritor argentino cuya obra ha sido llevada al cine en más ocasiones.