CULTURA

Contra Joyce

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No sólo Virginia Woolf rechazó el Ulises de Jame Joyce, también lo hizo Kurt Wolff (no, no son parientes), el célebre editor de Franz Kafka. En su libro Autores, libros, aventuras dedica la mitad de un capítulo a hablar de aquellos libros que no aceptó por una u otra razón. En lo referido a Joyce exhibe la copia de una carta del autor irlandés fechada en 1920, para luego intentar recordar lo que se dijo cuando leyó aquella carta: “¿Quién es este profesor chiflado que, en mal alemán, me envía desde Trieste un libro inglés para que lo edite en alemán? Es posible que incluso me informase y averiguase que Joyce no sólo parecía un completo desconocido en los países del continente europeo, sino que tampoco en Inglaterra se tenía gran noticia de él. Cuál era ‘esta novela’ enviada por Joyce es algo que ya no recuerdo. Hasta 1920, Joyce sólo había publicado dos libros que apenas habían llegado a impresionar a un círculo reducido: Dublineses y Retrato de un artista adolescente. El Ulises no apareció hasta dos años después en la editorial de Sylvia Beach, Shakespeare & Co., de París”. Wolff toma conciencia de que si su editorial hubiese publicado “un libro temprano de Joyce, sin duda también habría contado con el Ulises, el libro más importante escrito en inglés de nuestro siglo”. Otro título que no aceptó fue el Libro de San Michele, de Axel Munthe, que en su época vendió más de un millón de ejemplares. En un caso el prestigio y en el otro el dinero. Ambos casos los explica por las características del oficio de editor: “Dado que el número de manuscritos fueron y son legión, casi cada día es un día de aventuras”. Sin duda, haber publicado a Kafka le dio un tremendo crédito que le permitía equivocarse de vez en cuando; un crédito que, observando su catálogo, es muy a favor, ya que, entre sus autores, publicó a Tagore, Heinrich Mann, Max Brod y Karl Krauss.

G.L.