CULTURA

De varios autores

PERFIL COMPLETO

Jorge Luis Borges: “En el extranjero, es el autor argentino más apreciado. Entre nosotros, moviliza una corriente cada vez más amplia de comentarios, elogios y censuras. Se lo ha acusado de practicar un juego erudito e intrascendente, olvidando que sus temas son los que atañen en forma permanente al destino humano: el tiempo y la eternidad, Dios, el misterio de la identidad personal, la creación literaria”.

John Davis Beresford: “El más célebre de sus relatos –El misántropo– ha recibido entre nosotros los honores del plagio. Recibe ahora el más modesto de la traducción”.

Gerard de Nerval: “Espíritu de fuertes tendencias religiosas, que no logra encauzar y a las que en cierto modo sucumbe, se interesa sucesivamente por las leyendas orientales, la mística, el pitagorismo, el ocultismo. De esas raíces se nutre su obra. A partir de 1851 tiene repetidas crisis de desequilibrio mental. Termina por ahorcarse de una viga del techo, en 1855”.

Ramón Gómez de la Serna: “El múltiple y regocijante escritor español nació en Madrid en 1888. Ha escrito novelas en serio y en broma, ha escrito biografías, cuentos y libros de arte, ha reivindicado el chiste, ha dictado conferencias desde un trapecio, ha inventado un nuevo género literario –con lo escasos que andan– y como prueba máxima de su vitalidad y resistencia está, desde hace varios años, radicado en Buenos Aires”.

J.F. Sullivan: “Los mejores cuentos fantásticos no pertenecen a los autores más famosos (recuérdense las tibias incursiones de Dickens o Walter Scott). Donde ellos fracasan, escritores más oscuros consiguen a veces dejar por lo menos un relato memorable. Quizá éste sea el caso de J.F. Sullivan, de quien no hemos podido obtener datos biográficos”.

“T”ao Yuang-Ming: “Nació en el año 365 y murió en el 427 de nuestra era. Su filosofía está compendiada en el siguiente canto fúnebre compuesto por él: ‘Si existe la vida, es necesaria la muerte./ Morir demasiado pronto no es un destino cruel./ Ayer era un hombre con todos vosotros,/ ahora estoy con las sombras./ El alma vuela y parte no se sabe adónde,/ el cuerpo yace inerte en el ataúd./ Mis hijas llamarán a su padre en vano,/ mis amigos llorarán inclinándose./ Yo no sabré de lo verdadero y de lo falso,/ no sentiré el bien ni el mal./ Dentro de diez mil años/ ¿quién pensará en mi vergüenza o en mi gloria?/ El único pesar que traigo de la vida/ es no haber bebido suficiente vino’”

*Fragmentos de notas biográficas introductorias en la Antología del cuento extraño.



Rodolfo Walsh