CULTURA ARRANCA HOY


La Feria de Editores, un espacio que crece

En la galería Central Newbery abre la 5ta. edición de la feria independiente. Una guía para entender quiénes son, qué esperan y qué quieren los editores autogestivos.

Feria. Imagen de la feria del año pasado, que se realizó en FM la Tribu. Ahora se mudaron a Chacarita.
Feria. Imagen de la feria del año pasado, que se realizó en FM la Tribu. Ahora se mudaron a Chacarita.
Foto:Cedoc Perfil
¿Para qué le sirve a un editor independiente participar de una feria? En principio para muchas cosas, como mostrar el catálogo completo, o tener contacto directo con los lectores. Pero digamos que, en este contexto, hay algo más vital, apremiante y prosaico que se impone: sobrevivir. O sea: vender libros, hacer dinero.
No es un año fácil para ellos: a la apertura de las importaciones de libros, se le suman, entre otras cosas, el aumento del costo de vida, del papel, el enfriamiento de la economía y la falta de una política cultural orientada al sector. Ante este panorama, ya hay muchos que están corriendo peligro de extinción, y otros que intentan persistir imprimiendo menos títulos o haciendo tiradas más reducidas.   
Lo peor, sin embargo, todavía no llegó. “La importación en serio la vamos a empezar a sentir ahora”, dice Víctor Malumián, de Ediciones Godot. “Esos containers que el Grupo Ilhsa fue a comprar a España, todos esos vendedores que vinieron acá e hicieron un montón de pedidos, pronto nos van a empezar a comer espacio de exhibición. Mayo fue un mes durísimo para todos los editores, y los meses subsiguientes no van a ser mucho mejores”.
Leandro Donozo, editor de Gourmet Musical, plantea una particular analogía: “Para mí es como si hubieran despenalizado el narcotráfico y penalizado el consumo personal. Si una librería especializada quiere traer algunos títulos de un catálago que no había, o si una persona quiere comprar un libro en Amazon, eso está penalizado, o más bien complejizado. Pero el que quiere traer cantidades masivas de droga para vender en las esquinas de las escuelas –libros de saldo, quiero decir–, eso se facilitó”.
La Feria de Editores, que organizan Víctor Malumián y Hernán López Winne, y que ya va por su quinta edición, en la actualidad cuenta con la participación de ochenta editoriales, lo que significa que el lector tendrá un panorama bastante completo de lo que se está produciendo en estos tiempos. Entre ellas estarán presentes Caja Negra, Beatriz Viterbo, Mardulce, Interzona, Momofoku, Blatt & Ríos, Santiago Arcos, Bajo la Luna, Adriana Hidalgo, y también algunas del exterior, como la mexicana Sexto Piso, la chilena Hueders y la española Libros del Zorro Rojo.
Según cuenta Malumián, el crecimiento fue tan grande que este año la feria ya no se hará en FM La Tribu, sino en un espacio más grande: la galería de arte Central Newbery, en el barrio de Chacarita. Aunque aún así hubo más de sesenta editoriales que quedaron afuera.
Es que, para un editor, el evento resulta atractivo por muchos motivos, entre los que podemos destacar el económico: a cada uno se le cobra apenas ochocientos pesos por mesa, es decir, una suma casi simbólica que se destinará “a cubrir el alquiler del lugar, de las mesas, las sillas, los micrófonos y otras cosas”, dice Malumián. Y eso marca una diferencia importante con la Feria del Libro de Buenos Aires, donde cada espacio, en la última edición, costaba alrededor de cuarenta mil pesos, lo que llevó a que muchos editores no pudieran participar, y a que otros tuvieran que juntarse y compartir stand (e incluso así el costo rondaba, para cada uno, los siete mil u ocho mil pesos).
“Pero esto no es la Feria del Libro”, agrega Malumián. “No habrá un pabellón central copado por multinacionales, ni se verá todo el día gente de la Conabip haciendo cola en esas multinacionales. Y no habrá tampoco un Germán que te paralice media feria. Esta es nuestra feria: la feria de los que somos más chiquitos, autogestivos e independientes”.
En esta nueva edición de la feria, que comienza hoy y finaliza el lunes, habrá varias actividades culturales, entre ellas una muestra fotográfica de escritores y mesas en las que participarán, entre otros, Luis Gusmán, Martín Kohan y Marcelo Cohen.

Gonzalo Santos