CULTURA OBRA MULITAFACÉTICA

"Las canciones que miré": cuando se funden los sentidos

Un libro con imágenes de pueblos de la Argentina, acompañado por un CD que descubre canciones típicas de cada lugar, resumen la idea del proyecto de Daniel de Abrantes de recopilar "pequeños himnos identitarios distribuidos por el país".

Pueblos recorridos para la obra
Pueblos recorridos para la obra "Las canciones que miré". Foto:Facebook: Las canciones que miré

"En algo nos parecemos luna de la soledad,
Yo voy andando y cantando, que es mi modo de alumbrar".
 (Fragmento de Luna Tucumana)


Distinción. Las canciones que miré fue distinguida el miércoles en la Legislatura Porteña, y declarado de Interés Cultural de la Ciudad (por un proyecto impulsado por el diputado Adrián Camps). Allí además, se presentó “en sociedad” una parte del trabajo que cuenta con la voz de Adriana Lecuna, sumado a la  proyección de imágenes de los lugares recorridos, y el plus de contar con la locución de Polo Román (miembro de Los Chalchaleros). Por una hora, los presentes pudieron viajar virtualmente a los lugares mencionados,pero no sólo eso, sino también, conocieron las historias de cada espacio.

"En el libro van a encontrar las historias de las canciones cuando las pudimos recuperar, porque cada una tiene su historia. Hay algunos personajes que están vivos como: Eulogia Tapia o el Pastor de Nubes", resume de Abrantes. "Los lugares recorridos son increíbles pero lo más lindo es la gente. La idea es presentar el libro en todos los pueblitos para devolverles algo de lo que nos dieron para hacer esto, y después hacer una película", agrega.

"Logramos un producto interesante y estamos muy contentos. Esto se está desplegando, tenemos el proyecto de hacer esto mismo navegando el Paraná, desde Puerto Iguazú hasta Buenos Aires", concluye.

Lugares de vías muertas donde ya no llegan los trenes, y donde ir en auto implica largas horas de caminos sin ver otro vehículo pasar. Así de alejados están. El fotógrafo Daniel de Abrantes, director de Las canciones que miré , de algún modo los acerca y los hace visibles, mediante un relato cantado y una serie de imágenes. En su proyecto resume (si es que se puede resumir) cuatro años de trabajo, en el cual contó con la compañía de amigos viajeros que recorrieron pequeñas localidades de Argentina en búsqueda de su esencia. En este caso, lograron que dos sentidos se fundan en uno solo: vista y oído unidos como cuna de la imaginación, vivencias de los lugareños y anécdotas de cada sitio.

Personajes pintorescos encontrados en Totoralejos (Córdoba), Corrral Quemado (Catamarca), Cafayate (Salta) o Lozano (Jujuy), (entre otros), historias que son contadas mediante canciones y una clara premisa: entender qué se canta cuando se canta. "A pesar de querer mucho estas canciones y haberlas cantado desde joven, tenía una gran ignorancia respecto a lo que decían. Tanto las canciones como los libros, los autores las hacen y los que las escuchamos y leemos las completamos. De eso se tata. Yo muestro con este trabajo, una mirada de esas canciones", explica de Abrantes.

Con su obra, logra "alumbrar" esos relatos cantados, uniéndolos con ilustraciones, algo que lo convierte en familiar y permite al espectador/lector, relacionarlo con su propia experiencia de vida, con las anécdotas de un  abuelo que se crió en el campo, recordar la primera vez que vio las montañas o simplemente asombrarse al descubrir que la arena no se encuentra sólo en la costa atlántica, sino también en Cafayate (Salta). 



F. de Sousa /C. Calvo