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Llega la última novela de Dario Fo

Rukeli, el púgil gitano perseguido por el nazismo, es el protagonista del legado del genial comediante italiano. Una historia de persecución, humillación y dignidad.

Rukeli. Lo que seguramente atrapó a Dario Fo de la historia del desdichado boxeador alemán de origen gitano fue que éste nunca perdió la dignidad.
Rukeli. Lo que seguramente atrapó a Dario Fo de la historia del desdichado boxeador alemán de origen gitano fue que éste nunca perdió la dignidad. Foto:Cedoc Perfil
En estos días se distribuye en las librerías locales El campeón prohibido, la última novela de Dario Fo, fallecido en octubre del año pasado, publicada por la editorial española Siruela. Como en sus dos anteriores novelas, Lucrecia Borgia, hija del Papa y Hay un rey loco en Dinamarca, la trama es de corte biográfico. En este caso, Fo narra (e ilustra con dibujos propios) la trágica vida de Johann Wilhelm Trollmann (1907-1943), un extraordinario boxeador alemán semipesado de comienzos de siglo, de origen gitano, a quien el nazismo le arrebató su título, persiguió y envío al campo de concentración de Neuengamme, donde finalmente murió. Los nazis juzgaron que Trollmann no podía representar al pueblo alemán. Fo se apoyó en las investigaciones hechas por Paolo Cagna Ninchi y Jana Pavlovic, una pareja de activistas de los derechos de los gitanos y autores de un libro en alemán sobre la historia de este boxeador apodado “Rukeli” (árbol).

Trollmann creció en los barrios más pobres de Hannover y, guiado por su entrenador, el boxeador judío Erich Seelig (quien también fue despojado de sus títulos en 1933), logró convertirse en una popular estrella del boxeo alemán de entreguerras. Pero su estilo, de gran técnica y agilidad, caracterizado por un veloz baile de piernas y movimientos cortos, irritó crecientemente a los ideólogos nazis.  Ya en 1932 el Völkischen Beobachter, periódico oficial del Partido Nazi, lo definía como un boxeador “afeminado”.  A pesar de ello, el 9 de junio de 1933, en Berlín, con 25 años de edad, disputó el título nacional de peso semipesado contra Adolf Witt (campeón de peso pesado), mucho más fornido que él. Aun así, fue claramente superado por Trollmann. La Federación Alemana de Boxeo, presidida por el nacionalsocialista Georg Radamm, ordenó a los jueces declarar nulo el combate. Las protestas del público obligaron a darle la victoria. Sin embargo, una semana después le retiraron el título.

Apoyándose en las investigaciones históricas, Fo recrea en un relato de impronta oral y señas teatrales la historia de Trollmann desde su infancia, cuando descubrió el boxeo, hasta sus últimos días en el campo de concentración de Neuengamme, al que llegó (como tantos otros) esterilizado. Posiblemente lo que interesó a Fo fue que este talentoso y desdichado boxeador nunca haya perdido la dignidad. Luego de quitarle el título, bajo amenaza de perder la licencia de profesional, lo forzaron a enfrentarse con Gustav Eder (un welter alemán muy aclamado) con la condición de no usar su baile de piernas. En abierto desafío al racismo nazi, Trollmann subió al ring teñido de rubio y con el cuerpo blanqueado con talco y se dejó castigar durante cinco rounds. En 2008, en su libro Leg dich, Zigeuner, el sociólogo Roger Repplinger reveló que Trollmann murió en 1944 apaleado por un kapo (cautivos que trabajaban para la SS) al que había derrotado en una de las peleas que se organizaban en el campo. El kapo, en reprimenda, lo golpeó hasta darle muerte.
Más de medio millón de gitanos fueron exterminados por el nacionalsocialismo. Recién en 2003, la Federación Alemana de Boxeo devolvió a Trollmann el título de campeón de peso
semipesado.