CULTURA EN HASTA TRILCE

Llevando al teatro una novela de Beckett

Con dirección de Ana Cincö y Raúl Zolezzi se presenta una puesta de Compañía, uno de los últimos textos del escritor irlandés, Premio Nobel de Literatura en 1969.

nueva traduccion. Con mucho acierto, los directores prescindieron de la canónica traducción del español Carlos Manzano, publicada en 1982 por el sello Anagrama. La nueva versión estuvo a cargo de Manuel Zolezzi.
nueva traduccion. Con mucho acierto, los directores prescindieron de la canónica traducción del español Carlos Manzano, publicada en 1982 por el sello Anagrama. La nueva versión estuvo a cargo de Manuel Zolezzi. Foto:ana cinco

Samuel Barclay Beckett (1906-1989) fue un novelista, dramaturgo, crítico y poeta irlandés, y uno de los máximos escritores del siglo XX. Su primera obra de teatro, la tragicomedia absurda Esperando a Godot, publicada en 1952 por Editions de Minuit, y estrenada al año siguiente en un pequeño teatro parisino, transformó el lenguaje dramático y consagró una imagen esencial y desencantada de la condición humana. Premio Nobel de Literatura en 1969, Beckett también escribió otras piezas teatrales – como Final de partida (1957), Los días felices (1960) y Play (1963)– que hoy forman parte del repertorio mundial de la dramaturgia moderna. La versión teatral de la novela breve Compañía (1979), estrenada recientemente en Buenos Aires en el teatro-restaurante Hasta Trilce, recupera uno de los últimos escritos de Beckett, posiblemente el más autobiográfico, en el que desarrolla una poética del confinamiento y del encierro del yo a través de un relato fragmentario, angustiante y también irónico.

En la sutil puesta dirigida por Ana Cinkö (también actriz en la versión) y Raúl Zolezzi, quienes han compartido varios trabajos de dirección juntos, la voz del narrador de Compañía se escucha como el de una mujer y en off, envolviendo la escena y marcando las acciones de Cinkö en un espacio particularmente moldeado por la luz cenital y refractada en planchas metálicas ubicadas abajo, en el impresionante foso de la sala teatral de Hasta Trilce. La atmósfera general es fantasmal y onírica, recorrida por proyecciones difusas y videos de luminosidad apagada y fuera de foco. El delgado y entrenado cuerpo de Cinkö se desplaza por lo común sobre una cruz hecha de turba y objetos enterrados, que traza como una encrucijada simbólica en el escenario. Otras veces, atrapada o liberada por la voz en off, patética o asombrada por lo que sucede, se mueve por la periferia del centro escénico, hacia el proscenio (donde mira interrogativamente al público) o se confunde con las imágenes proyectadas sobre el fondo oscuro. Protagonista única del relato, silente, Cinkö consigue transmitir a la platea el drama invisible que penetra en su cuerpo, como un signo vivo múltiple de sentidos.

Cinkö y Zolezzi conforman un desprendimiento del TIT (Taller de Investigaciones Teatrales), que desde 1977 se constituyó como una vanguardia teatral experimental dirigida por Juan Uviedo, actor y director santafesino que en Europa había trabajado con el Living Theatre, Peter Brook y Eugenio Barba. Durante la dictadura militar el TIT funcionó como un grupo teatral que defendía las libertades artísticas y políticas con provocadores montajes. Las obras, en general, eran montajes de una única presentación. Zolezzi formó parte de esta actividad hasta 1982 y luego participó, entre 1984 y 1995, de Detritus Teatro. Posteriormente, ya asociado con Cinkö, vuelven a retomar durante un tiempo el nombre de TIT y presentan obras como El montón o El King, esta última basada en textos de John Berger. En 2014, en el marco de los Premios Podestá, la Asociación Argentina de Actores le entregó una mención especial a este mítico grupo del teatro argentino.