CULTURA HALLAZGO

Marcel Proust en el mundo de Guermantes

En una breve filmación de 1904 aparecería un Proust solitario y vestido de un modo que lo hace parecer un dandi inglés. Serían las únicas imágenes del escritor en movimiento.

Proust. Durante pocos segundos aparece bajando la escalera de la iglesia de la Madeleine.
Proust. Durante pocos segundos aparece bajando la escalera de la iglesia de la Madeleine. Foto:cedoc

El profesor de la Universidad de Laval (Québec) Jean-Pierre Sirois-Trahan asegura haber hallado las primeras imágenes filmadas de Marcel Proust (1871-1922), según informó el semanario francés Le Point este miércoles. El investigador entiende que un hombre de aspecto similar a la fisonomía de Proust aparece en un breve film de 1904. Se trata del cortejo de la boda de Elaine Greffulhe –hija de Henry Greffulhe y la condesa, los modelos del duque y duquesa de Guermantes de En busca del tiempo perdido– y Armand de Gramont, duque de Guiche –amigo de Proust que inspiró algunos rasgos de Robert de Saint-Loup–, a la salida de la iglesia parisina de la Madeleine. De acuerdo con los especialistas, está comprobado que el escritor acudió a la ceremonia captada en la filmación ordenada por el conde Greffulhe. Sirois-Trahan presenta las pruebas y los argumentos del hallazgo en la última edición de los estudios proustianos de la revista Classiques Garnier.

La supuesta imagen de Proust (furtiva y fantasmal) aparece en el segundo 37 de una película de 1:11 de 35mm fechada el 14 de noviembre de 1904, día de la boda de Elaine Greffulhe (también sobrina nieta de Robert de Montesquieu, el principal modelo de Charlus, personaje central de En busca del tiempo perdido) y Armand de Guiche, bajando las escaleras de la iglesia al final de la ceremonia. Proust era entonces un joven de treinta y tres años, pero una persona de mundo que vestía refinadamente a la moda inglesa, con bombín (sombrero hongo) y redingote (una prenda entre abrigo y capa). En el film, lo que probaría la autenticidad del documento, el hombre de bigotes y cara ovalada que baja las escaleras sin compañía –situación inusual en una boda de la alta sociedad– viste de esa manera, desentonando con la etiqueta estricta y el sombrero de copa de los aristócratas franceses de la época. “Todo hace pensar que se trata de Proust” –señala Sirois-Trahan– “La silueta y el perfil corresponden con él, aunque es verdad que es siempre difícil identificar con seguridad a alguien en un film de este tipo, especialmente si sólo lo conocemos por fotografías posadas”.

Las imágenes, conservadas en el Centro Nacional del Cine en París muestran la aristocracia del barrio de Saint-Germain y a un Proust, si ese fuera el caso, todavía inmerso en ese mundo sobre el cual gira gran parte de En busca del tiempo perdido. Tres años después de la boda de Elaine Greffulhe y su amigo, el duque de Guiche, Proust comenzó a escribir esta monumental obra de la literatura moderna, aislado en su casa del Boulevard Haussmann en París, trabajando durante la noche y durmiendo de día. Ya no regresará al mundo elegante de Saint-Germain. En 1912 aparecieron varios fragmentos de la obra en el periódico Le Figaro. Por el camino de Swann (primer tomo de la novela) se publicó hacia finales de 1913 en edición de autor, luego de haber sido rechazada por André Gide, responsable la Nouvelle Revue Française. El mundo de Guermantes (tercer tomo) se publicó entre 1921 y 1922, poco antes de la muerte del autor.

Para Sirois-Trahan, el filme de la boda no es una prueba absoluta de que se trate de Proust, pero lo considera un documento valioso respecto de futuros estudios.