CULTURA REEDICION

Novela negra de conmoción colectiva

Se reedita La dalia negra, de James Ellroy, el perro rabioso de la literatura policial estadounidense, con nueva traducción al español y prólogo del autor.

Se reedita La dalia negra, de James Ellroy, el perro rabioso de la literatura policial estadounidense, con nueva traducción al español y prólogo del autor.
Se reedita La dalia negra, de James Ellroy, el perro rabioso de la literatura policial estadounidense, con nueva traducción al español y prólogo del autor. Foto:cedoc

El caso de Elizabeth Short, “el más célebre crimen sin resolver en toda la historia de los Estados Unidos” según el ranking de las crónicas, acaba de ser reabierto. A setenta años de los hechos, la investigación ya no transcurre en ámbitos policiales sino en una nueva edición de La dalia negra, la novela de James Ellroy (1948) que trama una compleja ficción con los detalles del suceso.

Short, de 22 años, apareció seccionada en dos partes y con huellas de torturas y mutilaciones el 15 de enero de 1947 en Los Angeles. Su belleza y los detalles macabros del crimen capturaron el interés de la prensa sensacionalista, que la bautizó “la Dalia Negra” porque supuestamente acostumbraba vestir de negro para impresionar a los directores de reparto en los castings cinematográficos.

Una joven ingenua que soñaba con ser actriz y vivía en la pobreza se convirtió así en una mujer fatal que revelaba el trasfondo de crisis social y violencia de la sociedad de posguerra. Las versiones periodísticas, como harían después la literatura y el cine (La Dalia Negra, fallida película de Brian De Palma, en 2006), subrayaron los detalles de una vida promiscua y el misterio de Elizabeth Short propuso una versión de la historia norteamericana de su época en clave de novela negra.

El criminal envió cartas a los medios para aportar datos y objetos de la víctima, en abierto desafío a los investigadores, como hicieron Jack el Destripador (1888) y el Asesino del Zodíaco (1969). El enigma de su identidad disparó una conmoción colectiva, con multiplicación de testigos falsos y personas que se adjudicaban el crimen o lo atribuían a otras, sin mayor fundamento.

“La historia es mi musa. Reescribir la historia bajo mis propios requisitos es mi trabajo como novelista. Yo distorsiono, reviso, reimagino y saqueo la historia, y la vuelvo a componer como una pintura a gran escala”, dice Ellroy en un epílogo agregado a la novela. La primera edición de La Dalia Negra inauguró en 1987 el Cuarteto de Los Angeles, un gran ciclo narrativo del escritor norteamericano que incluyó entre otras obras Los Angeles Confidencial (1990). Ellroy dedica la novela a su madre, Jean Hilliker, asesinada en 1959. Su reinterpretación de los hechos no apunta en principio a una reflexión social ni a una mejor comprensión del caso sino a fines estrictamente individuales: es su propia historia la que está en juego, ya que asocia a Hilliker con Short en una sola figura, “una única forma fantasmal”, y a ambos crímenes con la decisión de convertirse en escritor.

La historia tiene como narrador a un policía y ex boxeador, Bucky Bleichert, quien integra el equipo de 200 agentes destinado a la investigación. Sobre la base de datos que parecen transcriptos de expedientes, como los informes forenses o las rutinas policiales, la ficción agrega entre otros episodios el fugaz paso de Short por el cine porno –como una parodia de sus sueños de convertirse en estrella–, su vagabundeo por bares de lesbianas y la disección de una personalidad que se vuelve fabuladora como estrategia de supervivencia. La obsesión del personaje con la muerta excede el compromiso profesional para reflejar el modo en que la historia de la Dalia Negra perturbó a los norteamericanos y persiste como un ícono sangriento de su propia cultura.



Osvaldo Aguirre