CULTURA ANTES DE LA SUBASTA

Sade y Breton, tesoros nacionales franceses

El Estado galo se proclama protector de los manuscritos de Los 120 días de Sodoma y los manifiestos surrealistas, impidiendo así que sean subastados y sacados del país.

Tesoros. El marqués de Sade visto por Salvador Dalí (arriba), el rollo manuscrito de Los 120 días de Sodoma y una fotografía de André Bretón debida a Man Ray.
Tesoros. El marqués de Sade visto por Salvador Dalí (arriba), el rollo manuscrito de Los 120 días de Sodoma y una fotografía de André Bretón debida a Man Ray. Foto:cedoc

Los manuscritos de Los 120 días de Sodoma o la escuela de libertinaje del marqués de Sade, y los dos manifiestos surrealistas y varios cuadernos de André Breton fueron declarados tesoros nacionales franceses. Las piezas formaban parte de un lote de venta pública que debía comenzar el miércoles pasado en la tradicional casa de subastas Hôtel Drouot, en París. Esta decisión, tomada a último momento por el Ministerio de Cultura, impide que los documentos abandonen el territorio francés e indica su voluntad de adquirirlo, como sucedió en otras oportunidades con obras declaradas tesoros nacionales. Además, la ley de mecenazgo francesa contempla desgravaciones fiscales de hasta el 90% del importe en esta clase de adquisiciones. Los manuscritos son propiedad de la compañía de inversión Aristophil, declarada en quiebra en 2015, la cual se ha propuesto vender la mayor parte de su colección de cartas históricas, partituras y originales de escritos en los próximos años para pagar a sus acreedores.

Según informó Le Figaro, el responsable de la subasta, Claude Aguttes, negociará con el Ministerio de Cultura la venta de los manuscritos a precio del mercado internacional. Por ley, el Estado francés cuenta con treinta meses para encontrar un mecenas que compre las obras de Aristophil. Esta compañía francesa, creada en 1990, se hizo de una vasta colección de manuscritos y otorgó a sus inversores una participación en ese tesoro cultural. El fundador, Gerard Lheritier, cuando la firma quebró en 2015 después de haber gastado millones de euros en unas 130 mil piezas (solo el manuscrito de Sade costó 7 millones), fue detenido e investigado por fraude. Desde entonces, la colección viene siendo liquidada en más de doscientas subastas, que se extenderán todavía durante unos seis años. Entre los lotes a subasta en la casa Drouot, figura el relato de cuarenta páginas escrito por la superviviente del Titanic en que se basó la película de 1997, Helen Churchill Candee, y manuscritos de Alejandro Dumas y Balzac, correspondencia del almirante Nelson y Napoleón, y partituras operísticas de Johann Strauss.

Sade escribió en secreto Los 120 días de Sodoma hacia 1785, durante su encarcelamiento en la prisión parisina de la Bastilla (de la que fue único prisionero durante un tiempo), en 33 hojas encoladas de 11 centímetros que forman un rollo de 12 metros de largo con caligrafía diminuta por ambas caras. Cuando lo sacaron a la fuerza de la prisión en 1789 para internarlo en el manicomio de Charenton, el manuscrito que narra la historia de cuatro nobles que se dedican a celebrar orgías y experimentos sexuales en un castillo fue abandonado en la prisión y descubierto más tarde. El valor estimado del documento se encuentra entre los 4 y los 6 millones de euros. Por su parte, entre los manuscritos de André Breton figura el primer manifiesto surrealista, de 1924, que tiene un valor de entre seiscientos y ochocientos mil euros, y el segundo manifiesto, valorado entre 1 y 1,2 millones de euros. En el lote de Breton se incluyen además las poesías de Poisson soluble I et II y una colección de siete cuadernos escolares que contienen 114 ensayos de escritura automática, cuyo precio oscila entre 2 y 2,5 millones de euros.



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