CULTURA NOVEDAD

Viñetas con trazo fino

En estos días se distribuye Martha Barnes. La primera dama de la historieta argentina, dedicado a una de las primeras mujeres en dibujar historietas en Argentina.

Estampa. Arriba, la notable dibujante en una nota de 1957 que refleja su labor, ininterrumpida desde 1949.
Estampa. Arriba, la notable dibujante en una nota de 1957 que refleja su labor, ininterrumpida desde 1949. Foto:Cedoc Perfil
En estos días sale a la venta Martha Barnes. La primera dama de la historieta argentina, de Marcelo Bukavec, un estudio sobre la vida y la obra, las ilustraciones y los personajes de esta dibujante argentina de historietas que muchos investigadores consideran una gloria del género en el país. El libro (publicado por el sello Rebrote), de 110 páginas, supone tanto un homenaje como un reconocimiento a una de las primeras mujeres en dibujar historietas en Argentina y, sin duda, la de más larga trayectoria. Su obra, desarrollada en forma continuada durante cincuenta años, no mereció demasiada atención en los estudios críticos que se publicaron, hasta ahora. Sin embargo, en actividad ininterrumpida desde 1949, Barnes (de 85 años) ha trabajado para las grandes editoriales argentinas durante una extensa época y también para editoriales extranjeras, como DC Comics y Eerie Publications. Además de historietas, realizó también ilustraciones para libros de cuentos infantiles, diccionarios, portadas y viñetas para el suplemento infantil del diario La Nación.

Barnes nació en la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires, y estudió Bellas Artes en la provincia de Mendoza. Al regresar comenzó a trabajar en la editorial Muchnik, haciendo letras y pegatinas. Dos años más tarde (en 1955) empezó a dibujar para Columba, donde permaneció hasta que la editorial cerró, en 2001. Empezó haciendo adaptaciones de libros de autores famosos, como Agatha Christie, Guy de Maupassant y otros. En tres de las revistas de Columba (El Tony, Intervalo y D’artagnan) Barnes colaboró con algunos de los mejores guionistas de la casa, como Ray Collins, Armando Fernández, José Luis Arévalo o Alfredo Grassi (en 1967 ilustró uno de los primeros guiones de Robin Wood: Susana en el viento, publicado en Intervalo). En general, se caracterizó por obras unitarias, salvo en los últimos años de Columba, en los que dibujó las series Cuentos del Emir (con guión de Arévalo, en total 48 entrega), La enemiga y Pasional (con Fernández). Además, ilustró durante mucho tiempo las historias de los famosos Cuentos de la cripta de la editorial neoyorquina Eerie Publications.

Aparte de Columba, donde incluso ilustró guiones orientados hacia la aventura como Tierras salvajes (Album El Tony, 1966), un western escrito por Fernández o en Suplemento de Bucaneros con temas ambientados en el Oeste americano, Barnes trabajó también para casi todas las editoriales locales: Esquiú, el diario La Nación, en las revistas Puño Fuerte (de editorial Lainez) y Rastros, Editorial Difusión, Estrada, Codex, Acme, Sigmar, Kapelusz, Abril, Perfil (ilustraciones), Esquiú, en libros de la popular colección Robin Hood de la editorial Thor, en las revistas Skorpio y Corto Maltés.

Además de su vocación de historietista, como actriz incursionó en teatro, radio y televisión. Barnes participó en un teleteatro con Rodolfo Salerno y también en el programa Telecirco de los domingos, que emitió canal 13 en 1967, conducido por Maurice Jouvet, donde realizaba cuentos ilustrados. En 1962 hizo en canal 9 El rincón de los niños, donde enseñaba a dibujar.
El pasado 28 de diciembre, Martha Barnes cumplió 85 años.