DEPORTES

Apostar al blooper

En un año olímpico, dejamos al talento en segundo plano. Mientras tanto, subsidiamos al único deporte profesional del país.

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Kim Yeong-nam y Haram Woo son clavadistas coreanos. Del Sur. Se llama clavadistas a los que compiten en saltos ornamentales. No son chinos, que lo ganan todo en este deporte, pero se la bancan. En el último Mundial de Deportes Acuáticos (2015 en Kazan, Rusia) compitieron individualmente en la prueba de trampolín de un metro. En realidad, a nivel olímpico, el trampolín es uno solo y está ubicado a tres metros del agua. Sin embargo, en el contexto de la FINA (la FIFA del agua), hace años que se incorporó la especialidad a distancia más corta, casi de juguete. Woo anduvo bien. Terminó noveno en la final y dejó detrás suyo a un ilustre del rubro como el mexicano Rommel Pacheco. Kim, no tanto: quedó a más de cincuenta puntos del último de los doce que superaron la fase previa.

Por estos días, Kim y Woo están compitiendo en la Copa del Mundo que se realiza en Río de Janeiro, más precisamente en el complejo Maria Lenk, escenario aggiornado para los Juegos Panamericanos de 2007 y construido en homenaje a la primera brasileña en batir un récord mundial de natación y pionera sudamericana en el rubro al competir en los Juegos Olímpicos de Los Angeles, en 1932. Camino a los juegos que comenzarán en agosto, en Río varios deportes realizarán lo que se denomina Test Event –evento de prueba–, competencia que, aún siendo oficial, sirve de ensayo para evaluar en qué condiciones se encuentran los escenarios que se están construyendo y/o remodelando. El Test Event de saltos ornamentales es, justamente, lo que se está disputando en Río. Y donde Kim y Woo vienen de terminar últimos en la final de la prueba de trampolín sincronizado de tres metros.



Gonzalo Bonadeo