DEPORTES AHORA VENCIO A NEWELL’S

Banfield, el matacandidatos

.

Canto volver. Con dos goles, Bertolo silenció todo el Parque Independencia. Fue su mejor partido desde su regreso de River.
Canto volver. Con dos goles, Bertolo silenció todo el Parque Independencia. Fue su mejor partido desde su regreso de River. Foto:Fotobaires
Banfield puede jactarse de algo en este torneo: se volvió un especialista en bajar a los clubes que están en lo más alto de la tabla. Primero fue Estudiantes, la semana pasada. Y ahora, Newell’s, con el valor agregado de que fue como visitante en Rosario, con todo el estadio Marcelo Bielsa en contra.

El equipo de Julio César Falcioni, que de a poco recuperó a Walter Erviti como armador, contó además con el regreso al gol de Nicolás Bertolo. Fue una buena noticia dentro de la gran noticia que significó el triunfo en Rosario: porque el atacante está volviendo del ostracismo luego de su mal paso por River, y ayer lo demostró: convirtió los dos goles de su equipo, y se emocionó tras sellar el resultado final.

Fueron esos partidos que se parten con el primer gol. Newell’s atacaba, tenía el dominio de la pelota, y Banfield esperaba y buscaba efectividad en las contras. Hay que decirlo: eso, que se evidenció en el primer tiempo, tampoco reflejaba una superioridad clara del local. Quizás por eso, en el complemento, cuando Banfield empezó a arriesgar un poco más, el partido cambió: Pocrjnic había salvado el gol a los 15, pero no pudo hacerlo a los 28, cuando Silva pivoteó, se la dio a Erviti y éste se la devolvió al centrodelantero, que tiró un centro medido para Bertolo.

En ese momento, a los 28 minutos del segundo tiempo, todo quedó patas para arriba. Newell’s atacaba como podía, con mucha gente y poca templanza, y Banfield defendía con casi todo el equipo en el área de Hilario Navarro.

En ese escenario de contrastes y desprolijidades, Banfield aprovechó la desesperación del local y cerró el partido con otro gol de Bertolo. De nuevo, el asistidor fue Silva, que se disfrazó de wing y le sirvió  el festejo ante una defensa que ya no estaba. Ahí, Bertolo lloró y envió un aviso: volvió a tener el nivel de otros tiempos. 

R.P.