DEPORTES EL PASAPORTE MESSI


Capitán, goleador, estrella y canciller

Macri y Cristina, China y Venezuela: todos quieren sumar a leo a sus causas. ademas de ser el idolo de la seleccion, es una llave que abre puertas. Un embajador sin cartera que recorre el mundo.

banda presidencial. Macri viajó a China por la cumbre del G20 y terminó hablando de Messi a pedido del presidente Xi Jinping. Cristina Fernández lo fue a recibir a Ezeiza después del subcampeonato de Brasil 2014. Políticos que le sacan rédico al crack.
banda presidencial. Macri viajó a China por la cumbre del G20 y terminó hablando de Messi a pedido del presidente Xi Jinping. Cristina Fernández lo fue a recibir a Ezeiza después del subcampeonato de Brasil 2014. Políticos que le sacan rédico al crack.
Foto:cedoc
En China y en Estados Unidos. En España y en los Emiratos Arabes. En la Argentina kirchnerista y en la Argentina macrista. Lionel Messi atraviesa todos los países, todos los gobiernos y todas las ideologías. La estrella de la Selección se convirtió en los últimos años en uno de los embajadores indiscutidos que tiene el país en el mundo. La llave que puede abrir puertas impensadas. Quedó claro este fin de semana, cuando el presidente chino Xi Jinping rompió el habitual protocolo en la reunión que mantuvo con Mauricio Macri para contarle uno de sus deseos: “Queremos que dentro de veinte años haya un Messi o un Maradona chino y para eso necesitamos de la ayuda de ustedes”, dijo en el marco del G20.

Macri, quien intentaba mejorar las tasas de financiamiento del gigante asiático para la construcción de dos represas en Santa Cruz, terminó prometiendo la asistencia futbolística para que Xi Jinping cumpla su sueño: ver a China ganar un Mundial. El Presidente le adelantó que en los próximos meses viajarán entrenadores y profesores argentinos, y que una delegación asiática visitará las instalaciones de Boca y River para interiorizarse de los diferentes métodos de trabajo. Un intercambio que podría resumirse en una palabra. En un apellido: Messi.

Seguramente, Nicolás Maduro hubiera querido que Messi viajara a Venezuela para el partido que la Selección tendrá este martes por Eliminatorias, en medio de un clima hostil por la crisis económica y social que vive el país. Messi no pisará Caracas ni Mérida, donde se jugará el encuentro, por una lesión. Maduro tiene debilidad por Messi, al que nombró en mayo, en medio del anuncio de una serie de medidas para atenuar los efectos de una crisis que se agudiza día a día: “Viva Messi y viva Catalunya”, gritó el presidente venezolano ante la sorpresa de la militancia. Fue durante la semana en la que el crack argentino llegó a los 300 goles en la Liga española.

Antes de que ganara las elecciones presidenciales de noviembre, Macri se había fijado en Leo como la cara promocional para los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se harán en Buenos Aires en 2018. El acuerdo quedó bajo un convenio de colaboración al que suscribieron el gobierno porteño y la Fundación Leo Messi.

“Es un honor para nosotros, los porteños, contar con Messi en nuestro equipo para difundir los valores del deporte y del desarrollo social entre los jóvenes”, dijo Macri, en ese entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En Hangzhou, redescubrió las bondades de contar con él.
La imagen de Messi viaja de China a Estados Unidos, el país que organizó la Copa América de un deporte al que pocos le dan valor. El argentino fue el único futbolista que captó la atención de los diarios y de los estadounidenses, que agotaron entradas para verlo de cerca.

Sin incidencia política, pero representando siempre al país, Messi ya tiene otro compromiso para dentro de cuatro años, cuando esté iniciando el último tramo de su carrera. Lo firmó en enero, luego de recibir el premio Globe Soccer: el rosarino acordó ser el embajador de la Expo 2020 de Dubai, un encuentro mundial que recibirá proyectos vinculados a la conectividad, movilidad y sostenibilidad. Messi, como en otras partes del mundo, ya está en las gigantografías de Oriente. Lo eligieron, según los organizadores, porque “une a la gente con sus actuaciones en los campos de fútbol y como resultado su influencia va mucho más allá”. Con Messi, la grieta no existe.

La explicación de los organizadores de Dubai recobró valor hace unos meses, cuando se viralizó la foto de un niño afgano que se había hecho la remera de Messi con una bolsa de plástico. El rosarino, embajador de Unicef y capitán de la Selección, pidió buscar al chico y enviarle una camiseta original. Murtaza Ahmadi, de cinco años, recibió esa semana el mejor regalo de su vida. Tenía, por Messi, los colores argentinos.


Gaitán, el elegido

Para el duelo contra Venezuela, el martes, el entrenador de la Selección, Edgardo Bauza, eligió a Nicolás Gaitán para reemplazar a Lionel Messi, quien quedó descartado por un dolor en el pubis. Por su parte, Ever Banega jugaría por el cordobés Paulo Dybala, expulsado el jueves contra Uruguay. La tercera variante para enfrentar a la Vinotinto sería el regreso de Marcos Rojo, que cumplió la fecha de suspensión, por Emmanuel Mas.

En un ensayo informal frente a la Reserva de San Lorenzo, Bauza paró un equipo con los jugadores que no tuvieron acción en el último partido, y en zona ofensiva probó un tiempo con Gaitán y otro con Lamela, los postulantes a ocupar el puesto que dejó vacante Messi, autor de gol del triunfo 1-0 frente a los uruguayos.

El equipo, que viaja a Venezuela hoy a las 14, formaría con Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Otamendi, Ramiro Funes Mori, Marcos Rojo; Lucas Biglia, Javier Mascherano; Gaitán, Ever Banega, Angel Di María; y Lucas Pratto.