DEPORTES UNA LEVANTADA QUE PUEDE SER CLAVE

Cuando San Lorenzo no hacía pie, apareció Piatti y le regaló un punto

Rafaela ganaba 2-0 y llegaba hipotéticamente a la cima de la tabla. Pero en el complemento, dos golazos de Piatti le dieron el empate al Ciclón y lo dejaron dos puntos arriba de Newell’s.

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Foto:Telam

Hay un apellido que se impone: Piatti. En un campeonato de equipos cangrejos que caminan hacia atrás, los candidatos asoman ante la insinuación de un par de triunfos. Rafaela es el equipo paradigmático: de pronto se asumió como el invitado sorpresa al título que mejor evidencia que todo es parejo, mediocre, improbable.

San Lorenzo por fin había alcanzado la punta; ya no corría de atrás. Tenía las ropas del protagonista de la fiesta en un territorio imposible: nunca ganó en la cancha de Rafaela. Pero la pauta no la marcan las estadísticas sino la convicción. Si de arranque San Lorenzo fue otra versión del partido ante Newell’s en Rosario o Rafaela no lo dejó ser es una ecuación difícil de resolver. Hay dos fotos que, sin embargo, trazan la pintura de los primeros minutos: la chilena alta de Diego Vera apenas se jugaban segundos y el remate cruzado de Albertengo, un instante después, que Torrico desvió al córner. Rafaela era un cazador ávido que llegó al gol con una conexión exacta y sin pretenciones individuales. Como un todo por encima de las partes, Vera la bajó de cabeza para Eluchans, quien ubicó el centro para que Albertengo convirtiera de cabeza.
San Lorenzo sacó los pies del pantano recién cuando Ángel Correa se rebeló ante la nada y generó una corrida con lujos que terminó en córner, por cierre de Erramuspe. Todo un síntoma: el Ciclón dependía de la inspiración repentina. Sin plan, quedó atrapado en una cancha chica, enana en comparación con los espacios que le brinda el Nuevo Gasómetro. El líder, preparado para desplegarse y ser ancho, perdió el rumbo contra un equipo que le puso candados.

Otra imagen. San Lorenzo recuperó el semblante por obviedades: una acción individual de su desequilibrante GPS. Piatti es el futbolista distinto, repleto de recursos. A él le cometieron la falta al borde del área; él remató con violencia luego de un leve toque.
Antes Vera fue ese goleador implacable que aprovechó el acierto del árbitro en otorgar la ley de ventaja para definir cruzado. Parecía un partido sentenciado, pero Piatti mucho más que su equipo decidió no resignarse. Recuperado San Lorenzo, Villalba pateó desviado y se perdió el empate. También, Correa. El rapidito tiró por arriba un centro atrás de Piatti, que a ese altura era el que había encontrado el llavero.

Con enganches y algún rebote, el héroe de la noche marcó mucho más que el empate: decidió que su equipo no sea un cangrejo.



Marcelo Rodríguez