DEPORTES EL DEBUT DE SAMPAOLI

Cuarenta y cinco minutos de ilusión

En la victoria ante Brasil, la seleccion mostró dos caras: en el primer tiempo, presionó y dominó. En el segundo, en cambio, fue superada y no tuvo reacción.

Defensor feliz. Gabriel Mercado sale para festejar el único gol del encuentro ante Brasil, en el final del primer tiempo. Atrás, lo siguen Lionel Messi y Gonzalo Higuain.
Defensor feliz. Gabriel Mercado sale para festejar el único gol del encuentro ante Brasil, en el final del primer tiempo. Atrás, lo siguen Lionel Messi y Gonzalo Higuain. Foto:afp

El debut de Jorge Sampaoli como técnico de la Selección trajo dos datos fácticos, innegables: que la Argentina venció ayer 1-0 a Brasil en Melbourne, y que Carlos Salvador Bilardo aún no se tomó el barco a su exilio uruguayo, como había prometido si el entrenador se iba del Sevilla y llegaba para intentar clasificar al equipo al Mundial de Rusia 2018. El ciclo de Sampaoli, un outsider mirado con desdén por buena parte del establishment futbolero, empezó bien. Bien desde el resultado, porque la Selección cumplió y le ganó al líder de las Eliminatorias con todos sus titulares salvo Neymar. Y bien desde el juego, porque al menos el primer tiempo sirvió para ilusionarse: Argentina presionó, dominó a Brasil y concretó algunos movimientos que fueron la muestra de lo que intentará de aquí en adelante.

¿Será posible? Se verá con el tiempo. Los días de trabajo, según el entrenador, son determinantes. Porque ayer, más allá de algunos buenos pasajes en la primera parte, no alcanzó para completar un partido entero: la Selección del primer tiempo –que presionaba, que liberaba a Di María y a Gómez, que tenía la pelota– no se pareció en nada a la del segundo, con un esquema distinto y claramente superada por los brasileños.

Los pocos días de trabajo, y la exigencia física que requiere apuntalar los partidos desde la presión, provocaron esta dualidad en la Selección de Sampaoli. Lo reconoció el mismo entrenador, con la misión cumplida de la victoria en su primera vez: “Era muy difícil que aguantáramos el ritmo tanto tiempo porque la preparación que tuvimos fue corta, pero a la vez necesaria”.


Señales. La primera indicación que dio ayer el DT fue casi una declaración de principios: “Ahora Ever”, le gritó a Banega para que iniciara una presión agobiante sobre la salida brasileña. Quedó claro en el momento: ésa será una de las premisas de Sampaoli en la Selección. En realidad, lo fue en todos sus equipos: en la selección chilena, en el Sevilla o en el Alumni de Casilda, donde arrancó su carrera como entrenador en 1994.

Y si la presión se hace en bloque, como piensa el entrenador, los encargados de apuntalarla serán el cinco y el líbero. Ayer, Banega y Maidana. El cinco es el frente de esa batalla, y el líbero el que la regula, el que inicia el adelantamiento del equipo. Esa fue la principal novedad con respecto a la abulia esquemática en la era de Edgardo Bauza. A la presión hay que sumarle las gratas actuaciones de Mercado y Di María (los dos por izquierda), más la idea de rodear más y mejor a Messi (que no resultó). Habrá que ver quién ocupa el lugar de Gómez, el chico que hizo su debut en la Selección pero que no pudo mostrar lo que hace en Lanús.

Todo lo malo quedó condensado en el segundo tiempo. Porque la defensa sufrió cada vez que Brasil logró desactivar la presión, y porque el medio perdió poder al dejar de tener la pelota. ¿Qué pasará cuando los rivales de Argentina eviten la presión o cuando la Argentina no logre presionar? Será otra de las cuestiones que se deberán ver en este corto tiempo. “Tuvimos una merma física que nos costó un poco en el segundo tiempo. Estimula mucho ganarle a Brasil porque es un clásico de siempre y de cara al futuro siempre ayuda”, dijo Sampaoli. Por lo pronto, ya sabemos que cuando la presión no surja o no sirva, el esquema del DT podría reformularse desde las bases: ayer, por ejemplo, pasó de presentar tres a cuatro defensores. Ingresó Nicolás Tagliafico por José Gómez para ubicarse a la izquierda, Mercado pasó a la derecha y Otamendi y Maidana quedaron como centrales. Ensayos, como el que tendrá el martes con Singapur, que apuntan a preparar lo importante: el duelo contra Uruguay en el Centenario. Quizá, con Bilardo en ese lado del río.


Vía facebook

En Argentina pasó inadvertido. Pero en Brasil fue tan noticia como el partido en sí. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) dejó fuera de la transmisión del amistoso entre Brasil y Argentina a la poderosa cadena Globo, y le vendió los derechos a Facebook, que por primera vez emitió un encuentro de la verdeamarela. Los resultados, según consignaron medios brasileños, fueron positivos: el clásico, que contó con los comentarios de Pelé, tuvo 2,3 millones de vistas en la red social.

De esta manera, la CBF cortó el monopolio histórico de Globo, luego de que el grupo se negara a pagar casi 5 millones de dólares para televisar el partido. El acuerdo con Facebook –que planeaba recaudar 3millones de dólares por el evento– inaugura una nueva era en el fútbol brasileño. Además, el partido se televisó por los canales públicos TV Brasil y TV Cultura.


SIN MESSI EN SINGAPUR

El delantero Lionel Messi y el defensor Nicolás Otamendi regresarán a la Argentina en las próximas horas, luego del triunfo por 1-0 frente a Brasil en Melbourne, y se perderán el amistoso del martes ante Singapur, en ese país asiático.

Es que tanto el capitán argentino, a fines de este mes, como el zaguero central, la próxima semana, contraerán matrimonio con sus respectivas parejas y fueron licenciados por el cuerpo técnico para retornar de manera anticipada y ausentarse en el segundo juego de Jorge Sampaoli como entrenador de la selección argentina. Gonzalo Higuaín, que ayer sólo jugó el primer tiempo, también fue licenciado por el entrenador, que decidió darle descanso luego de la seguidilla de finales que disputó con la Juventus.