DEPORTES ALICIA LOPEZ, VEEDORA DE LA AFA


“El ideologo de todo esto esta muerto”

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Cuando recibió la llamada que la haría volver a Buenos Aires, Alicia López ya transitaba su segundo año en La Falda. Allí, en el Valle de Punilla, se había ido con el plan de vivir una vejez más tranquila: pasar de hurgar cuentas bancarias a deleitarse con la naturaleza. Pero del otro lado del teléfono, la jueza María Servini de Cubría le proponía volver. Al principio López rechazó la propuesta. Y luego de varias insistencias, aceptó: se instaló otra vez en Capital y empezó a visitar el edificio de AFA.

Allí, en Viamonte 1366, junto a Alberto Piotti y Horacio Della Rocca, se convirtió en veedora de las cuentas del fútbol argentino. Más precisamente, del dinero que la Jefatura de Gabinete le giró a la AFA desde la creación del Fútbol para Todos.

—Los clubes estaban en crisis en 2009, y eso sirvió para que el Estado creara el Fútbol para Todos. Hoy pasa algo similar. ¿Qué cambió de ese año hasta hoy?
—La mayoría de los clubes empeoró. Están atados a una metodología que lleva años, y que no sólo se hacía a partir del FpT, sino que se hacía con TyC. El ideólogo de todo esto está muerto. Y después hay un acostumbramiento. Porque para el club es fácil: viene un dirigente, dice “necesito un cheque”, y se lo dan. A eso se lo acostumbró durante mucho tiempo. Modificar esa costumbre es complicado, porque ya está asumido que es así. Es un círculo vicioso.

—Esta semana hubo indagatorias por FpT. ¿Hasta dónde cree usted que puede avanzar la causa?
—Yo no me quiero anticipar porque soy contadora, no abogada. Lo que para uno puede ser una prueba de algo, jurídicamente hay que meterlo dentro de una figura penal. La función nuestra fue brindarle al Juzgado información para que ellos sigan la investigación judicial. Si después eso se enmarca o no en un delito, es una competencia clara de la jueza.

—El tesorero Matías Lammens denunció que los cheques de FpT iban a parar a financieras que se quedaban con el 45% del valor.
—Matías quiere terminar con una metodología que viene de la época de Grondona, que es la de dar cheques antedatados jugando con los transferencias que le van a entrar todos los meses. Entonces los clubes se llevan veinte cheques y tienen distintos plazos hasta llegar a 180 días.

—¿Pero esos cheques iban a parar a financieras vinculadas a dirigentes de la AFA?
— Eso no se ha determinado. Nosotros lo que sí determinamos es la existencia de un grupo de cooperativas, mutuales y personas jurídicas que tienen un objeto social opuesto al fútbol, como agropecuarias, que serían los últimos endosantes, los presuntos cobradores.

—¿El despido del director de Finanzas Rubén Raposo está asociado a esto?
— No me consta. Yo puedo hablar de una persona jurídica, pero detrás no sé quién está. Es algo que tiene que averiguar el Juzgado.

—¿El fútbol es un espacio propicio para el lavado de dinero?
—Sin dudas. Cuando yo estaba en la función pública, siempre pusimos el foco en la venta de jugadores. Aquello que es servicio siempre es proclive a esto. Si vos vas a una empresa productiva, ves el stock y ahí tenés la mercadería. Pero el valor de los jugadores es muy difícil de saber. El fútbol, como los hoteles, restaurantes, cines, o casinos, es una actividad proclive a este tipo de maniobras.



Agustín Colombo