DEPORTES CRISIS SIN FIN

El pánico a tener un país con canchas vacías

Dirigentes y funcionarios del gobierno admiten que es dificil que los torneos comiencen en febrero. El temor a los barras sin negocios. La transicion a la tv privada. Y cuando podria destrabarse el inicio.

Vacío existencial. Canchas desiertas, una postal que podría darse en las próximas semanas. Los dirigentes reconocen que el inicio de los torneos se demoraría.
Vacío existencial. Canchas desiertas, una postal que podría darse en las próximas semanas. Los dirigentes reconocen que el inicio de los torneos se demoraría. Foto:cedoc

Una Argentina sin fútbol. Con los domingos libres, los estadios vacíos y los clubes rascando de la olla para seguir abiertos. O para seguir siendo clubes. Lo que era una posibilidad lejana, una aventura inimaginable, en los últimos días se convirtió casi en una certeza. Porque, por más que haya intentos desesperados, reuniones en Casa Rosada y en la AFA, la mayoría de los actores coincide en que los torneos no empezarán a principios de febrero, como estaba estipulado.

Algunos, los más dramáticos, hablan de seis meses de parate. Otros, los más cautelosos, vaticinan una espera de “veinte días como máximo”. Lo cierto es que faltan apenas dos semanas para el inicio del campeonato, y el tiempo es demasiado corto como para resolver todos los problemas en los que está sumergido el fútbol argentino desde hace más de un año.

“Nosotros empezamos la Copa Libertadores el 9 de marzo, y creo que va a ser nuestro primer partido oficial del año”, le reconoce a PERFIL el presidente de Lanús, Nicolás Russo. Grafica así lo que sucede en Lanús y lo que puede suceder en los demás clubes de Primera: los que participan de torneos internacionales tienen asegurada la competencia; los que no, no saben cuándo empezarán a jugar en este 2017.

El anuncio oficial del Gobierno de que ya no se hará más cargo de la trasmisión de los partidos hizo que los clubes quedaran en un limbo: sin Estado y sin privados que les aseguren el pago de los derechos de tevé, la entrada más importante en la mayoría de las tesorerías. “La transición entre ‘sale el Gobierno, entran las cadenas’ puede llevar un tiempo”, dice Horacio Gennari, el empresario que colabora y hace de nexo entre los clubes y las cadenas de televisión.

Ese intervalo, para Daniel Ferreiro, el vice de Chicago y espada mediática de Ascenso Unido, puede demorar seis meses. Su argumento es la escasa legitimidad que tiene el Comité de Regularización de la AFA –ahora a cargo de Javier Medín– para firmar un nuevo acuerdo por los derechos de televisión. “¿Qué empresario de medios o de una cadena de televisión va a firmar un contrato con una comisión que ya anunció que se va el 28 de abril?”, se pregunta Ferreiro.

Domingos tristes. “Tengo mis serias dudas de que comience el fútbol. Lo veo muy difícil”, le admitió el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, a este diario. Muchos dirigentes prevén meses de ajustes y malabares económicos. Y le endilgan esta incertidumbre al gobierno de Cambiemos. “El Gobierno busca el quilombo. Macri el otro día dijo un montón de barbaridades, pero a mucha gente le gusta escuchar eso”, se queja Russo, concejal en Lanús por el Frente Renovador.

En la conferencia de prensa del martes pasado, el Presidente fue durísimo con los directivos de AFA, a quienes pidió “salir de la oscuridad” en la que están desde hace tiempo. “Macri les habló a los viejos dirigentes. Pero no se da cuenta de que Grondona ya no está más en AFA. Hoy somos distintos”, contesta Ferreiro.

Un dirigente con llegada a la Rosada y peso en AFA advierte que puede llegar a pasar si durante varios fines de semana las canchas están vacías. “Si para el macrismo fue un problema sacar a los manteros de la calle, imaginate lo que pasaría con 50 o 100 mil barrabravas en período de abstinencia”, suelta. La seguridad, siempre latente en los días de partido, también podría convertirse en un foco de conflicto si no empieza a jugarse.

Un funcionario de la Casa Rosada reconoce esto, pero advierte que todo puede resolverse en las próximas semanas. Admite que las firmas que hacen falta para que la pelota ruede podrían demorarse hasta fines de febrero. Pero marca como “bisagra” tres puntos. El primero será la reunión que este martes tendrá el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, con Whit Richardson (de Turner), Carlos Martínez (de Fox) y Fernando Marín (coordinador de Fútbol para Todos), en la que podría garantizarse el mínimo marco jurídico que requieren las cadenas, y en la que el Gobierno podría firmar la rescisión del contrato de FpT con fecha 30 de junio, y cederles los derechos por estos meses. El segundo punto será la negociación entre Turner y Fox con los clubes y la Comisión Normalizadora. Y el tercero, las reformas y los nuevos estatutos que debe presentar la AFA para conformar a la FIFA. En el medio de todo esto, casi con seguridad, los estadios estarán vacíos. Una postal que podría resumir estos tiempos de crisis.


D’onofrio, optimista

El presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, se mostró “optimista” ayer para que el campeonato de Primera reanude su actividad a partir del viernes 10 de febrero, pese a la crisis económica que jaquea a los clubes. El dirigente cree que pueden “aparecer los ingresos que necesitan los clubes” a partir de las gestiones que realiza la Comisión Normalizadora.

“El lunes habrá otra reunión entre los treinta clubes de Primera en la que se analizará bien qué es lo que se consiguió para ir empezando a resolver el tema, porque queda poco tiempo. Soy optimista, hoy no tengo ninguna razón para pensar que el fútbol no vuelva en otra fecha que el 10 de febrero”, aseguró D’Onofrio a radio La Red desde Orlando.

En relación con la rescisión del contrato de Fútbol para Todos, que tenía vigencia hasta 2019, consideró que lo correcto sería hacerla mediante “una indemnización” y no a través de “un juicio que pueda llevar seis o siete años”. Luego, rechazó la postura del Ascenso sobre la imposibilidad de firmar nuevos contratos en AFA hasta que no se defina un nuevo presidente en reemplazo del Comité de Regularización.