DEPORTES MERCADO PLANCHADO

El peso de no tener un peso

En temporadas pasadas, A esta altura del año, los clubes ya tenian refuerzos. pero 2017 sufre la contracara: entre las pocas incorporaciones y las figuras que se fueron, el torneo promete involucion. Encima, los que llegaron son solo apuestas.

PROTAGONISTAS. Arriba, Montoya, la vedette del verano.
PROTAGONISTAS. Arriba, Montoya, la vedette del verano. Foto:Cedoc Perfil
Hubo una época en la que el fútbol argentino no sólo era el semillero del mundo, sino que además era uno de los mercados más importantes para los jugadores del resto de Sudamérica. Un mercado en el que siempre se hablaba de crack con nombres propios y en la que los equipos grandes buscaban romper con una gran contratación. Eso lejos está de suceder en esta ventana de verano a la hora de los jugadores rutilantes. Unos cracks que lo único que suman en este presente es frustraciones para los entrenadores que los piden y ven cómo no llegan, o cómo los que llegan son las opciones más bajas de su lista de prioridades.

Si en la actualidad hay clubes que cuentan con el dinero suficiente para romper la monotonía de un mercado frío, esos son Boca y River. Los dos más grandes del país tienen la caja por sus ventas en el último tiempo. En el caso de los de Angelici, la salida de Tevez a China le dio una caja de casi 20 millones de dólares. Sin embargo, de los apuntados por Guillermo Barros Schelotto no llegó ninguno. Hace más de un mes que busca arquero tras la lesión de Guillermo Sara y no consiguió cerrar a ninguno de la larga lista (ver infografía). Y para aliviar la ausencia de su mejor jugador sólo fue a buscar a Ignacio Piatti, quien por ahora está lejos de aterrizar en Casa Amarilla. El único refuerzo que llegó es una apuesta de la dirigencia: el joven delantero Gonzalo Palpacelli, de Acasusso, quien no ocupará cupo porque se entrenará en Reserva.

Como en cada mercado, el superclásico se juega también a la hora de sacar la billetera para quedarse con la joya del fútbol argentino. En este caso River y Boca se disputan al volante Walter Montoya. Uno de los mejores de Rosario Central es la vedette del verano y en Arroyito lo saben. Por eso, a pesar del pedido explícito de Marcelo Gallardo para que se sume al plantel para encarar la Copa Libertadores, no será fácil quedarse con sus servicios. Los 6 millones de dólares que piden los dirigentes rosarinos y un interés del Genoa lo alejarían. Por eso el Muñeco ya acercó el Plan B: Carlos Auzqui (Estudiantes) o Enzo Pérez (Valencia).

A poca caja, mucho ingenio. Así parece que están decidiendo los equipos a la hora de elegir las incorporaciones. San Lorenzo sufrió bajas importantes y fue a buscar al paraguayo Robert Piris da Motta, un volante defensivo que llega del Rubio Ñú. Una apuesta de las que suele hacer Lanús, que en el último tiempo encontró a Miguel Almirón, Gustavo Gómez, Víctor Ayala y que en esta ocasión se trajo a Matías Rojas, mediocampista zurdo de Cerro Porteño.

Por Avellaneda también están en manos de una ingeniería económica que les acerque a uno de sus pretendidos. En Independiente los objetivos de Ariel Holan están claros y son Walter Erviti, Federico Mancuello y un defensor en caso de que se vaya Víctor Cuesta. Con lo de Mancuello complicado por el presente del Flamengo, que juega Libertadores, el más potable parece ser el primero, que está en conflicto con Banfield por atraso de los pagos. Del otro lado de la vereda está el Racing de Diego Cocca, que tampoco cerró nada aún y que apunta a nombres como el central paraguayo Junior Alonso, de Cerro Porteño, y Marcelo Meli, quien está por rescindir su vínculo con Boca.

Las cifras hablan por sí solas. Hasta el momento, entre los treinta equipos de Primera hay sólo 17 incorporaciones y cincuenta bajas. Hay 17 equipos que todavía no presentaron una cara nueva y sólo seis a los que no se les fue ningún jugador. De los de arriba, sólo Newell’s (con José San Román y Jacobo Mansilla) y Estudiantes (con el retorno de Juan Sebastián Verón y la llegada de Sebastián Dubarbier) pudieron cumplir los deseos de sus entrenadores. Sin dudas, del pelotón de la parte alta de la tabla, el club que peor la está pasando es Banfield. En el Taladro no sólo no piensan en refuerzos sino que los jugadores estuvieron tres días de paro por la falta de pagos que sufren hace meses. Eso hace que piezas clave como Erviti y Santiago Silva piensen en irse en libertad de acción.

Otro caso que marca a fuego el presente de los clubes más humildes de Primera es el de Sarmiento. Los de Junín sufren la falta de pago de los 9 millones que les adeuda la AFA y les avisaron tanto a Jorge Burruchaga (ya su ex DT) como a los jugadores que será un semestre difícil económicamente. “Burruchaga quería irse de pretemporada un mes, retener al ecuatoriano Kevin Mercado y contratar dos refuerzos de primera línea, y no podíamos hacerlo”, dijo el vice Horacio Martignoni, quien después dejó un panorama descorazonador: “Seremos el primer equipo que se va a la B porque la AFA no le paga”.