DEPORTES NEWELL’S, IMPARABLE

El puntero paseó su fútbol de alta escuela por Quilmes

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Es un oasis en un desierto futbolístico, Newell’s. En un torneo tan castigado como el argentino, lo del ahora equipo de Alfredo Berti es merecedor de todos los elogios posibles. No sólo porque tras diez fechas es el líder del torneo, sino también porque es el único que sin importar los nombres mantiene una idea de juego. Y eso por estas latitudes es casi una utopía. Los rosarinos dejaron su fútbol regado en el Centenario ante un Quilmes que no tuvo variantes para contrarrestarlo y cayó por 2 a 0.

El campeón del Torneo Final es un equipo. Esa simple descripción es lo que le da a Newell’s la diferencia sobre el resto. Porque salvo algunos ratos del San Lorenzo de Pizzi y unos destellos de Boca en los pies de Gago, los demás parecen no estar a la altura del puntero del campeonato. Esto no quiere decir que los rosarinos no puedan llegar a perder algún partido, o no coronarse luego de las 19 fechas, pero eso no invalidaría el concepto: son los que mejor juego despliegan.
Con un arquero sobrio como Guzmán; una defensa que supo suplir la ida de Vergini y que tiene al inagotable Heinze como estandarte; un mediocampo que se mueve por el cerebro de Bernardi y el despliegue de Mateo; y un ataque que perdió a Scocco pero que se apoya en la figura que tiene hoy el fútbol argentino: Maximiliano Rodríguez. El volante, devenido en punta, no sólo es uno de los goleadores del torneo, sino que su nivel empujó a Alejandro Sabella a convocarlo a la Selección. A Newell’s le sacaron a su alma mater, el Tata Martino, y la base sigue estando.

El secreto de Newell’s es justamente no tener ninguno. El resto de los equipos sabe cómo juega pero ninguno, a excepción del 3-0 de Vélez en su única derrota en el torneo, puede complicarlo. En el Sur del Gran Buenos Aires hubo otra demostración de sobriedad ante un Quilmes impotente, que poco pudo hacer ante la adversidad planteada por el visitante.
Desborde de Figueroa y gol de Maxi Rodríguez para el 1-0. Tiro de esquina y cabezazo de Mateo para el 2-0. Así de fácil lo hizo Newell’s. ¿Y Quilmes? Poco, por no decir nada. El Cervecero sumó su sexta derrota en diez fechas y más dudas a un juego que no encuentra y que carece de gol. Boghossian todavía no encajó y el equipo depende demasiado de un Caneo que todavía no puede hacerse cargo.

Tan sobrado está el puntero que Berti pudo darse el lujo de hacer debutar a Ezequiel Ponce, para que con sus 16 años y 194 días se convierta en el futbolista más joven con Newell’s en torneos cortos. Newell’s festeja. El fútbol argentino también.



Javier Lanza