DEPORTES REAL MADRID CAMPEON

El rey de España y de Europa

Goleó 4-1 a la Juventus y se quedó con su duodécima Champions. Ronaldo, que hizo dos goles, fue la figura.

El gol que selló la victoria. Cristiano Ronaldo acaba de patear la pelota al arco, para marcar el tercer tanto del Real Madrid, el que le aseguró el festejo.
El gol que selló la victoria. Cristiano Ronaldo acaba de patear la pelota al arco, para marcar el tercer tanto del Real Madrid, el que le aseguró el festejo. Foto:cedoc

La generación dorada del Real Madrid completó ayer el círculo. Un círculo que casi nadie logra cerrar. Porque conquistó su duodécima Champions League y se convirtió en el primer equipo en ganar dos ediciones consecutivas al golear 4-1 a la Juventus. Los festejos, entre otras muchas cosas, se los debe a su espectacular juego en la segunda parte y a la voracidad de Cristiano Ronaldo, autor de un doblete.

El equipo de Zinedine Zidane consolidó una era dorada al llevarse tres de las últimas ediciones de la Liga de Campeones en un año en el que se llevó Liga española y Copa de Europa, un doblete que no ganaba desde 1958. Lo hizo con un desempeño brillante en los segundos 45 minutos ante un rival aturdido por el movimiento de pelota de su rival y la presión adelantada. Un dato lo deja claro: a la Juve le habían hecho tres goles en toda la Copa, y en una noche recibió cuatro.

Parte de esa debacle estadística se la debe a Cristiano Ronaldo, de nuevo decisivo en un partido trascendente. Ahora mismo no parece que haya otro futbolista capaz de inquietar la conquista de su quinto Balón de Oro.

El origen del campeón. La tercera Liga de Campeones en cuatro temporadas homologa el amplio dominio de este Real Madrid, que está marcando una época en el fútbol continental.

A la cabeza está Zinedine Zidane, un técnico que hasta hace 18 meses entrenaba la filial de Real Madrid en la tercera categoría del fútbol español, y que hoy puede presumir de ser el primer entrenador que conquista dos Champions consecutivas. Una de las historias más fascinantes del fútbol moderno. “Es una alegría para mí, para los jugadores, para este inmenso club”, alcanzó a decir Zidane minutos después del triunfo. “Estamos contentos porque al final no es fácil conseguir títulos como la Liga y la Champions, y lo conseguimos con trabajo y con ilusión”, sintetizó el francés.

El comienzo de esta hegemonía blanca podría situarse en 2014, cuando el equipo se quedó con su décima Copa de Europa al ganarle 4-1 al Atlético de Madrid en un partido dramático, resuelto en una prórroga a la que el conjunto entrenado entonces por Carlo Ancelotti llegó gracias a un gol de Sergio Ramos en el minuto 93.

De aquel equipo, son muchos los que ayer festejaron en Cardiff: Ramos, Raphael Varane, Pepe, Marcelo, Dani Carvajal, Fabio Coentrao, Cristiano Ronaldo, Gareth Bale, Karim Benzema, Carlos Casemiro, Nacho Fernández, Luka Modric, Isco y hasta Álvaro Morata, recuperado esta temporada.

Son 14 futbolistas de los cuales la gran mayoría mantiene muy vigente su influencia en el campo y en el vestuario. Empezando por Ramos y Ronaldo, los dos indiscutibles líderes del equipo. Además, en aquel equipo de 2014 ya estaba Zidane, entonces ayudante de Ancelotti.

El gran mérito del Real Madrid durante estos años fue consolidar el grupo e ir añadiendo progresivamente piezas que terminaron siendo decisivas. El club, ahora, puede presumir de haber logrado su primer doblete -Liga española y Liga de Campeones- desde 1958.

Con el tiempo fueron llegando jugadores como Toni Kroos, James Rodríguez, Keylor Navas, Lucas Vázquez, Marco Asensio y otros, piezas que conformaron un plantel larguísimo y útil. Asimismo, el equipo se benefició de la progresión de muchachos como Casemiro o Isco, hoy convertidos en imprescindibles.

Tampoco hay que negar la influencia que tuvo el factor azar en las conquistas. No sólo en aquel gol de Ramos en 2014 o en la tanda de penales ganada al Atlético el pasado año en Milan. Zidane es hoy el entrenador del momento entre otras cosas porque en enero de 2016 la hinchada del Real Madrid pidió clamorosamente el despido de Rafa Benítez, un técnico tampoco muy querido en el vestuario.

Entonces el club estaba en llamas, con un vestuario dividido y una grada que cada semana gritaba en el estadio Santiago Bernabéu “¡Florentino dimisión!”, en dirección al presidente. Y no hay cosa que soporte menos el mandatario blanco que los reproches públicos contra él.

Zidane era su única bala, un entrenador sin experiencia pero sí con suficiente influencia sobre la hinchada para apaciguar las aguas. Se ganó el vestuario, el equipo comenzó a competir, disputó la Liga española hasta la última jornada y finalmente se llevó una Liga de Campeones que nadie podía imaginar en enero.

El francés fue aprendiendo el oficio sobre la marcha y los progresos durante esta temporada fueron notables. No sólo se sucedieron los triunfos, sino que el equipo practicó durante varios tramos un fútbol de alto valor estético. A esa estética, ayer le sumó una estrella. Otra más.


DECEPCION ARGENTINA

Los futbolistas argentinos Paulo Dybala y Gonzalo Higuaín sufrieron en carne propia la goleada del Real. Los gestos al recibir la medalla por el segundo puesto reflejaban la bronca y tristeza que ambos tenían, no solo por el resultado, sino porque sus actuaciones no estuvieron a la altura de las expectativas.

El cordobés de 23 años salió reemplazado en su primera final importante en el continente europeo. El Pipita, en cambio, tenía una larga lista de finales. Con la de ayer intentaba desequilibrar la paridad de seis finales ganadas y seis perdidas, entre la Selección Nacional, Napoli, Real Madrid y Juventus. Pero la 13 fue su número de mala suerte.

Para Higuaín, de 29 años, esta derrota quedará guardada junto a las tres que sufrió con la Seleción.



Alfredo Bravo / dpa