DEPORTES SEVILLA

La argentinidad al palo

La llegada de Sampaoli le cambió el acento al plantel español. Además del entrenador, hay seis jugadores nacidos en Argentina.

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. Foto:Cedoc Perfil
Tal vez sea la encantadora cadencia del idioma, o la magia del río Guadalquivir; en una de ésas se debe a que por ahí pasaron Bertoni, Maradona y el Cholo Simeone. O todo eso junto. Lo cierto es que el Sevilla se llenó de argentinos: Gabriel Mercado, Nicolás Pareja, Joaquín Correa, Matías Kranevitter, Luciano Vietto y Franco Vázquez. Y al frente, como líder de esa banda criolla, está Jorge Sampaoli. Tango & flamenco. Mate & jerez. Asado & tapas. Combinaciones que rinden.

La argentinización del Sevilla arrancó en junio del año pasado, con la llegada de Sampaoli. No es que el entrenador haya llegado como un Caruso Lombardi para remontar a un equipo en decadencia. Al contrario: venía de un ciclo exitoso de la mano de Unai Emery, con buenos resultados y espíritu competitivo, y hasta se había convertido en un rival de temer para los grandes de España. El desafío de Sampaoli, entonces, fue levantar una vara que ya venía alta. Entonces armó la embajada.

Pareja era el único argentino que estaba en el plantel. Desde hacía dos años se había convertido en un pilar de la defensa. Hasta que con Sampaoli llegaron los compatriotas: de las nueve incorporaciones que arribaron al club a principio de esta temporada, cinco son argentinos. El técnico buscó sumar carácter y gen competitivo, rasgos típicos de los jugadores criollos. Y así armó un equipo más agresivo y ambicioso, que en 16 fechas se mantiene en el tercer lugar, a un punto del Barcelona y cuatro del Real Madrid.
Si bien Europa es un destino clásico para los futbolistas de acá, el Sevilla es, junto con el Genoa, de Italia, el club con más argentinos. Claro que el Sevilla tiene un bonus: a los seis jugadores del plantel se suma el entrenador. Y la cuenta, al parecer, no está cerrada: Sampaoli les pidió a los dirigentes que contraten a Leonel Vangioni y a Jonathan Calleri. El ex River está relegado en el Milan, y el ex Boca no se adaptó al West Ham.

Los otros equipos europeos con más jugadores argentinos son el Inter, el Getafe y el Asteras Tripolis, de Grecia, con cinco cada uno, y un escalón más abajo aparece el Manchester City, con cuatro.

Antecedentes. Que haya jugadores argentinos sobre el césped del estadio Sánchez Pizjuán no es una novedad para los hinchas sevillanos. Son 33 los que se pusieron la casaca blanca. Algunos, glorias del fútbol. El cordobés José Diéguez jugó 235 partidos entre el 57 y el 67, y convirtió 73 goles. Ahí arrancó el vínculo. Después aparecieron Héctor Scotta, Daniel Bertoni, el Puma Morete, el Cholo Simeone, el Pelado Almeyda, Saviola y, más recientemente, Ever Banega. Y entre tanto argento, el mejor: Diego Maradona. Llegó cuando había cumplido un año y medio de suspensión por doping, mal físicamente y con Carlos Bilardo como técnico. Después de treinta partidos y seis goles, en un partido contra Burgos el Narigón decidió sacarlo a los ocho minutos del segundo tiempo, después de que el Diego se había infiltrado en el entretiempo para poder seguir. Fastidiado, se sacó la cinta de capitán, pasó por el banco, le dijo a Bilardo “¡Hijo de puta! ¡La puta madre que te parió!” y se fue directo al vestuario. Fue su último partido en el Sevilla.

El tercero en cuestión. Así como la temporada pasada el Atlético de Madrid terció entre los líderes, ahora es el Sevilla el encargado de colarse entre el Barcelona y el Real Madrid. Tal vez la mayor diferencia de este plantel con el de la temporada pasada es que Sampaoli potenció la presión alta y la búsqueda ofensiva. Ese afán de protagonismo se refleja en los números: esta temporada, a pesar de haber perdido a un jugador referencia en ataque como Gameiro, el equipo marcó diez goles más que los 22 que había anotado en la anterior. Y en la Champions League logró clasificar segundo en el grupo, detrás de la Juventus, con 11 puntos y sólo 3 goles en contra.
Esta semana, el Sevilla cayó por 3-0 ante el Real Madrid. Fue el partido de ida por octavos de final de la Copa del Rey. Gabriel Mercado y Joaquín Correa padecieron los goles de James Rodríguez y Varane. Fue un tropiezo que no opaca el ciclo. Hasta ahora, este medio equipo argentino encendió el entusiasmo. En Sevilla, a los jugadores les dicen “che”.