DEPORTES JUGADORES EN LUCHA

los que agarraron el bombo para parar el futbol

ADEMAS DE MARCHI, VARIOS referentes PROMOVIERON LA MEDIDA DE FUERZA POR LA DEUDA DE LOS CLUBES. COMO ACTUO CADA UNO.

LIDER. Marchi en la sede de Futbolistas Argentinos Agremiados, hablando con los periodistas. El secretario general criticó la mediación del Gobierno.
LIDER. Marchi en la sede de Futbolistas Argentinos Agremiados, hablando con los periodistas. El secretario general criticó la mediación del Gobierno. Foto:fotobaires

Imaginemos una marcha frente al edificio de la AFA. Una marcha con bombos, pancartas y banderas. La calle Viamonte, por la que en todos estos meses desfilaron funcionarios de Gobierno, jueces y empresarios, esta vez repleta de futbolistas de todas las categorías. De Primera, de la B Nacional, de la Metropolitana, de la C. Futbolistas de todo el país valiéndose de su condición de trabajadores, cantando las canciones que les cantan a ellos todos los fines de semana, pero con una letra combativa. Con letra de conflicto sindical. Y dentro de esa postal, cuatro o cinco jugadores, de los que salen en la tapa de los diarios, de los que hablan por canales de TV, a la vanguardia: dando discursos, comandando la movilización.   

Aún no pasó, pero si pasara, ya sabemos quiénes serían los que ocuparían ese lugar. Porque la huelga que está paralizando al fútbol argentino, y que originó la postergación de los torneos, tiene –como toda huelga– referentes. El principal, claro está, es el secretario general del sindicato, Sergio Marchi. Pero Marchi no está solo: tuvo el apoyo de la mayoría de los futbolistas, y muchos jugadores de los principales clubes se pusieron al frente del conflicto. Leonardo Ponzio, de River; Matías Caruzzo, de San Lorenzo, Fabián Cubero, de Vélez; Maxi Rodríguez, de Newell’s; y Agustín Orion, de Racing, fueron algunos de los que estuvieron en estos días dándole forma y contenido al primer paro de futbolistas desde 1997.  

Caruzzo fue uno de los que aportó oratoria y claridad. El defensor de San Lorenzo llamaba a jugadores para diagnosticar el escenario, que para muchos cambiaba día a día, pero que él tenía claro desde el arranque: “Sabíamos desde el viernes pasado que no íbamos a jugar”, declaró. Vía whatsapp, Caruzzo estuvo contactado durante toda la semana con Guillermo Farré, el capitán de Belgrano, al que tenía que enfrentar el viernes por la noche. Ambos eran los interlocutores de los dos planteles, los que llevaban las noticias del Bajo Flores a Córdoba, y de Córdoba al Bajo Flores. Pero si Caruzzo fue el orador, el emblema de la retórica, Néstor Ortigoza simbolizó la fuerza de choque: el capitán azulgrana tuvo una participación activa en la reunión del jueves por la noche en la sede de Agremiados. En esa mesa en la que se cocinó el paro también habló Agustín Orion. El arquero de Racing lo hizo desde una condición que pocos hinchas conocen: es, además de arquero, el secretario gremial del sindicato.

Maxi Rodríguez llegó desde Rosario con un antecedente muy reciente de liderazgo en conflictos por atrasos salariales: el símbolo leproso había sido el portavoz del paro que llevó adelante el plantel de Newell’s, y que retrasó el inicio de su pretemporada en Mar del Plata. De hecho, en enero, Marchi había viajado a esa ciudad para destrabar el conflicto, algo que finalmente se logró porque el club consiguió el dinero para pagar un mes. Newell’s es, junto a Banfield, uno de los clubes que más les debe a sus futbolistas. Por esa razón, en los últimos meses, Maxi siempre estuvo en contacto con Marchi. “Es una vergüenza lo que está pasando, hay que recapacitar”, dijo ayer. Y cuestionó la intención de algunos dirigentes para que jueguen juveniles. “Yo les diría a los chicos que no jueguen”, admitió.

Cubero anticipó lo que iba a pasar antes que todos: el capitán de Vélez había dicho que hasta que la plata no estuviera en las cuentas de los jugadores no se iba a jugar. Algo lógico, que para el vice de la comisión normalizadora, Javier Medín, y el flamante candidato, Claudio “Chiqui” Tapia, fue apenas un detalle.

Toda la sensibilidad que no mostraron Medín y Tapia la mostró Ponzio, que adelantó que el plantel de River iba a adherirse a la medida por más de que estuviera al día –algo que tuvo el aval de su técnico, Marcelo Gallardo– y comparó el conflicto de futbolistas con el docente. “Hoy en día el reclamo docente me parece más importante. Hay muchas cosas más vitales para encaminar la sociedad y una de ellas es la educación”, aseguró. De las palabras de Ponzio podría surgir la canción que se cante en las puertas de la AFA si el conflicto no se resuelve en estos días. Sólo será cuestión de pensar la letra.