DEPORTES PARTIDAZO EN AVELLANEDA

Racing empieza a ilusionarse

Le ganó 4 a 3 a Atletico Tucumán, sumó su quinto triunfo seguido y quedó a cinco puntos de Boca. Su poder de gol contrasta con su defensa.

Montaña alegre. Bou hizo el tercero, cuando el partido estaba empatado. El festejo colectivo se dio en la esquina, luego de un córner de Acuña y un cabezazo de Torsiglieri. Después vendría el sufrimiento.
Montaña alegre. Bou hizo el tercero, cuando el partido estaba empatado. El festejo colectivo se dio en la esquina, luego de un córner de Acuña y un cabezazo de Torsiglieri. Después vendría el sufrimiento. Foto:fotobaires

Hay un termómetro que mide la ilusión de los hinchas de Racing en cada torneo. Es aquella canción que se convirtió en himno durante el Apertura 2001 y que empieza con un deseo que pocas veces se cumple: “Tenés que salir campeón, éste es el año...”. Lo saben todos los hombres y las mujeres que frecuentan el Cilindro: cuando se canta eso, sobre todo en la parte final de un campeonato, quiere decir que el sueño todavía es posible. Ayer, durante el ciclotímico triunfo ante Atlético Tucumán, pasó. Racing sumó su quinta victoria seguida en un partido bipolar, en un show de goles que podría haber terminado en un lamento general. Pero que terminó en festejo.

Fue 4 a 3, como para homologar ese vaivén anímico, ese ida y vuelta sentimental que se reflejaba cada vez que el resultado cambiaba: a La Academia se lo empataron dos veces, y se lo pudieron haber empatado sobre el final, con un tiro que besó el palo izquierdo de Orion. Hubiese sido merecido para los tucumanos, un equipo sólido que tiene espasmos de buen juego y tiene, por sobre todo, los destellos mágicos de la Pulga Rodríguez.

Desde el inicio, Racing salió dispuesto a conseguir una nueva victoria para mantener vivas las esperanzas de acercarse a Boca e ir escalando posiciones en la tabla. El Decano, en cambio, parecía tener la cabeza en el partido del próximo martes frente a Jorge Wilsterman, en el que se juega gran parte de su permanencia en la Copa Libertadores de América.

Fue así como, a los 13 minutos, Bou envió un centro desde la derecha y Diego González acertó una volea perfecta desde la puerta del área para clavar la pelota junto al palo de Lucchetti, un ex Racing al que algunos silbaron.

A partir de ese momento, la visita se despertó: empezó a dominar la pelota, a llegar al arco local hasta que Pillud bajó a Leandro González en el área y el árbitro Silvio Trucco cobró penal. Era una situación manifiesta de gol, por lo tanto el referí debió expulsar al defensor, algo que no hizo. De forma maradoniana, con un remate suave, Rodríguez transformó el penal en gol.

Racing se puso nuevamente en ventaja con un cabezazo de Barbieri –un defensor que demostró su destreza aérea–, pero a los cuatro del segundo tiempo, González volvió a emparejar el partido con un disparo desde lejos. Enseguida, el dúo Bou-Lautaro Martínez se juntó y logró el 3-2. Diez minutos más tarde, Acuña colocó un córner (como en el de Barbieri) en la cabeza de Torsiglieri, y el defensor aumentó la ventaja a dos goles.

El partido no daba descanso. Y cuando Racing parecía controlarlo, Rodríguez descontó. Los tucumanos pudieron empatarlo con un tiro de Acosta, pero el palo hizo que Racing y sus hinchas aumentaran la ilusión. El cantito, por si quedaban dudas, lo comprobó.


Once barras detenidos

Once barras de Racing fueron detenidos por la policía de la Provincia antes del partido con Atlético Tucumán, en el marco de un operativo encabezado por personal de Aprevide. Se secuestraron armas de fuego, cartuchos, un cuchillo, droga y varios vehículos.

Los efectivos policiales fueron advertidos por las cámaras del estadio de que en el estacionamiento de la calle Milito había un grupo de personas que realizaban maniobras sospechosas. Los detenidos pertenecen a La 95, una de las facciones de La Guardia Imperial. En la causa interviene la UFI N° 1, a cargo de la doctora Alejandra Olmos Coronel.