DEPORTES INDEPENDIENTE

Un empate que lo bajó a la realidad

El rojo venía de golear 5-0 a Patronato, pero no pudo mantener el envión. Contra Rafaela, en Avellaneda, terminó 1-1 y fue tan intrascendente como las primeras fechas. Otra mala: Erviti salió lesionado.

A los empujones. Carniello y Tagliafico, en carrera, tras la pelota. El partido se puso intenso recién en el final.
A los empujones. Carniello y Tagliafico, en carrera, tras la pelota. El partido se puso intenso recién en el final. Foto:fotobaires

A pesar de sus presentes diametralmente opuestos, el conjunto rafaelino salió a pelearle de igual a igual el partido a un Independiente que arrancó dispuesto a llevárselo por delante. A los 4, Emiliano Rigoni tuvo el primero tras desbordar por derecha, pero su remate se fue apenas por sobre el travesaño de Lucas Hoyos. Pero, con el correr de los minutos, Rafaela se acomodó en el campo y empezó a aprovechar las imprecisiones de su rival. A los 17, Leandro Díaz tuvo la más clara para la Crema con un derechazo desde afuera del área que hizo revolcar a Martín Campaña. Y, casi sobre el final, un tiro libre de Ezequiel Barco fue desviado con mucho esfuerzo al córner por el 1 visitante. Esas fueron las únicas jugadas de riesgo de un primer tiempo que fue de mayor a menor.

En el arranque del complemento, el Libertadores de América se enmudeció ante el certero cabezazo de cabeza de Angelo Martino, tras un gran centro del recién ingresado Gabriel Gudiñó, que puso las cosas 1-0 para la visita. Pero la alegría le iba a durar muy poco, ya que a los 52 Emmanuel Giglioti decretó la igualdad, después de sacarse de encima la marca de Gastón Campi.

Con el partido en su mejor momento, y sabiendo que el empate no le servía a ninguno, los dos fueron en busca de la victoria y el partido creció en emoción y dramatismo. El partido estaba para cualquiera, pero los arqueros tuvieron una gran noche. Sobre el final Barco sacó un remate cruzado que se fue besando la base del palo izquierdo de Hoyos.

El silbato de Pitana llegó en el mejor momento de un partido que, a diferencia de la primera etapa, fue vibrante y emotivo. El empate fue justo premio para un partido en el que, si bien en el complemento los dos hicieron méritos suficientes como para ganarlo, dio la sensación de que Rafaela estuvo un poco más cerca.



R.P.