DEPORTES NI SEGURA NI MOYANO

Un tal Derito, el terror de Tinelli

Es un ignoto dirigente sanjuanino. Controla votos de los clubes del interior que pueden dejar al conductor de tv fuera de carrera.

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Foto:Cedoc Perfil

Tiene 71 años, es sanjuanino y hace siete días fue elegido como el nuevo presidente del Consejo Federal de la AFA, el bastión por el que se rompió el proclamado pacto de Viamonte y se reinició la guerra entre Luis Segura y Marcelo Tinelli. Se llama Alfredo Derito y es un ignoto pero influyente directivo del fútbol del interior que tendrá –en octubre, en noviembre o en marzo, cuando se realicen las elecciones– incidencia directa sobre los doce votos que corresponden a las provincias. Ante la pregunta de PERFIL sobre si avalaría una eventual candidatura de Tinelli, Derito respondió sin eufemismos: “No”.
—¿Por qué?
—Porque ha generado una discordia muy grande en el seno de la AFA. Forzó situaciones que estaban fuera de lo reglamentado. Tuvo una actitud casi caprichosa. No ha demostrado tener un espíritu de unidad en la conducción; lo que menos quiere es la unidad. El optó por una conducción muy dividida.
Derito es la piedra en el zapato de Tinelli: casi desconocido a nivel nacional, aunque con poder en su provincia, se convirtió esta semana en el foco de conflicto entre Segura y el conductor televisivo. Hasta hace poco, en su lugar estaba Roberto Fernández, quien había manifestado de modo explícito su apoyo a la candidatura de Tinelli. Luego de eso, fue intempestivamente despedido.

Puro lobby. Para intentar encarar una transición ordenada, Tinelli y Segura habían acordado que Fernández fuera repuesto, pero el presidente de la AFA –en un movimiento de ajedrez que algunos definen como desleal– les ofreció el cargo a otros: primero a Gustavo Ceresa, un dirigente de la ciudad de Ayacucho que había sido el máximo representante del Consejo Federal hasta la muerte de Julio Grondona. Y ante la negativa de Ceresa, que aludió motivos personales, el elegido fue Derito, al que muchos en su provincia llaman –por las tres décadas que lleva como dirigente en la esfera futbolística– “el Don Julio de San Juan”.
En diálogo con este diario, Derito negó que pueda garantizar los votos que corresponden a las ligas del interior y al torneo Argentino A. Todo lo contrario a lo que exponía el marplatense Fernández, quien le aseguraba a Tinelli el apoyo de ese sector. “A Tinelli le vendieron pescado podrido. Vos no sabés a quién va a poner en el sobre el tipo de cada Liga”, contrapone Ceresa, enfrentado tanto con Fernández como con Derito por un supuesto “boicot” que encabezaron para desplazarlo del puesto el año pasado.
Tinelli sabe que el Consejo Federal es un área clave para ganar la elección en el caso de que haya más de una lista. Segura, por supuesto, también lo tiene claro. Los dos utilizan sus artilugios: uno, la carta que implica corporizar una renovación dirigencial en una institución caracterizada por prácticas arcaicas; el otro aprovecha el poder de fuego que le otorga su condición de presidente y elabora estrategias que, en la asamblea donde se dirima el nuevo rey de AFA, le posibiliten aumentar sus chances. Esta semana, al nombramiento de Derito le agregó el despido del entrerriano Abel Martínez Garbino, vice del Consejo Federal, delfín de Fernández y adherente al tinellismo. Con eso, Segura depuró el núcleo de poder tinellista del Consejo Federal.
Martínez Garbino, ya fuera de su cargo, criticó las desprolijidades de la AFA y eligió una palabra asociada al macrismo para respaldar la candidatura de Tinelli, más cercano al Gobierno nacional. “Hay un miedo al cambio. Y la bandera del cambio la lleva Tinelli, que es el único candidato que conocemos”, señaló. La otra víctima de esta guerra fría en AFA, Fernández, se reúne y habla seguido con Tinelli. Reconoce que apoya sus ideas y que trabajaría para que sea el nuevo presidente de la AFA.
Del otro lado, su sucesor en el Consejo Federal, Derito, admite ser parte de las huestes de Segura. “Apoyo la conducción actual porque soy consecuente. En su momento, todos los dirigentes hemos decidido eso y ahora hay que sostenerlo”, remarca. Y deja una puerta abierta por si surge una tercera vía –que podría ser el presidente de Lanús, Alejandro Marón, o el de Racing, Víctor Blanco– y el actual presidente no logra postularse. “Apoyo una sola lista de unidad –propone–, porque creo que hay lugar para todos”.



Agustin Colombo