DOMINGO REPORTAJE A BARACK OBAMA


La doctrina Obama

La revista norteamericana The Atlantic adelantó trechos de su edición de abril, en la que incluye una larga entrevista del presidente Barack Obama con el periodista Jerry Goldberg, que permite esbozar los rasgos centrales de la política exterior que aplicó en su gobierno.

China, Rusia, América Latina, Medio Oriente son algunos de los temas sobre los que responde el presidente Obama en esta entrevista.
Aquí, fragmentos textuales de sus respuestas.

Politica exterior
La mayoría de las personas creen que la noción de que la diplomacia y los tecnócratas y burócratas de alguna manera están ayudando a mantener a Estados Unidos seguro es completamente errada. Pero es la verdad. Y, por cierto, es el elemento del poder norteamericano que el resto del mundo aprecia. Cuando desplegamos tropas, siempre hay un sentimiento en otros sentidos de que, aun cuando fuera necesaria, se está violando la soberanía.

America Latina
Tuve que sentarme y escuchar a (el presidente nicaragüense, Daniel) Ortega despotricar durante una hora contra Estados Unidos. Pero el hecho de estar ahí, sin tomarme nada de eso seriamente, porque realmente no era una amenaza para nosotros, ayudó a neutralizar el antinorteamericanismo de la región.
Cuando asumí, en la primera Cumbre de las Américas a la que asistí, Hugo Chávez aún era la figura dominante en esa conversación. Enseguida tomamos una decisión muy estratégica, que fue, en lugar de considerarlo un gran adversario, minimizar el problema y decir: “No nos gusta lo que pasa en Venezuela, pero no es una amenaza para Estados Unidos”.
 
Rusia
Creer que de alguna manera Rusia está en una posición más fuerte ahora, en Siria o en Ucrania, antes de que invadieran Ucrania o antes de que Putin desplegara fuerzas militares en Siria, es malentender fundamentalmente la naturaleza del poder en política internacional o en el mundo. Verdadero poder significa que uno puede conseguir lo que quiere sin ejercer violencia. Rusia era mucho más poderosa cuando Ucrania parecía un Estado independiente, pero dominado por la cleptocracia.
La verdad es que, en realidad, Putin en todos nuestros encuentros es escrupulosamente correcto y muy franco. Nuestras reuniones son como un encuentro de negocios.
Nunca me tiene esperando dos horas, cuando ha hecho eso a un montón de líderes.
El está constantemente interesado en ser visto como nuestro par, que trabaja con nosotros, porque no es estúpido. Entiende que la posición global de Rusia en el mundo se ha debilitado significativamente. Y el hecho de que haya invadido Crimea o esté tratando de apoyar a Al-Assad no lo convierte inmediatamente en un gran protagonista. No se lo ve en ninguna de las cumbres ayudando a definir la agenda.
Una Rusia débil o agitada constituye una amenaza, pero no una amenaza prioritaria. A diferencia de China, los rusos tienen problemas democráticos y de estructura económica, que necesitarán al menos de una generación para ser superados. El camino que Putin está tomando no los va a ayudar a resolver esos desafíos. Pero en ese contexto, la tentación de apelar a la fuerza militar para mostrar fortaleza es muy grande, y ésa es la inclinación de Putin. Así que, de todos modos, no subestimo ese peligro latente.
 
China
¿Qué país considero como el gran desafío para Estados Unidos en las próximas décadas? En términos de relaciones tradicionales entre Estados, creo que la relación entre Estados Unidos y China será la más crítica. Si todo marcha bien y China sigue en un pacífico crecimiento, tendremos un socio que está creciendo en capacidad y que comparte con nosotros las cargas y responsabilidades de mantener el orden internacional. Si fracasa, si no puede mantener una trayectoria que satisfaga a su población y tiene que restaurar el nacionalismo como un principio organizador, si se siente tan superada que no asume las responsabilidades de un país de su tamaño en mantener el orden internacional, si observa al mundo sólo en términos de esferas regionales o influencia, entonces no sólo vemos un potencial para al conflicto con China, sino que nos encontraremos nosotros mismos con muchas más dificultades para enfrentar los desafíos que surjan en el futuro. Yo he sido muy explícito al decir que tenemos mucho más que temer de una China debilitada y amenazada que de una exitosa y en crecimiento.

Medio Oriente
Estado Islámico no es una amenaza existencial para los Estados Unidos. El cambio climático es una amenaza existencial potencial para todo el mundo si no hacemos algo al respecto.
Hay una interpretación violenta, radical, fanática y nihilista del islam que hace una pequeña facción dentro de la comunidad musulmana, que es nuestra enemiga, y que tiene que ser derrotada. También hay una necesidad de que el islam como un todo desafíe esa interpretación, que la aísle y ponga en marcha una vigorosa discusión dentro de la comunidad sobre cómo funciona el islam como parte de una sociedad pacífica y moderna.
Irán y Arabia Saudita tienen que encontrar una forma efectiva de compartir el vecindario y de crear algún tipo de “paz fría”.
Es un extraño argumento para mí sostener que si usamos nuestra autoridad moral para decir, como en Siria, “éste es un régimen brutal y ésta no es la forma en que un líder debería tratar a su pueblo”, estamos obligados a invadir el país e instalar un gobierno que
nos guste.
En 2009, al hablar ante los estudiantes en El Cairo, mi argumento fue: “Dejemos de pretender que la causa de los problemas de Medio Oriente
es Israel”.
Irán, desde 1979, ha sido un enemigo de los Estados Unidos y se ha involucrado y apoyado al terrorismo,
Nosotros tenemos una historia. Tenemos una historia en Irán, tenemos una historia en Indonesia, en América Central. Así que tenemos que ser muy conscientes de nuestra historia cuando hablamos de intervenir en un país y así entender la fuente de las sospechas de los otros.



Redacción de Perfil.com