ECONOMIA SWAP DE MONEDAS

Advierten pausas en la ayuda de China al Banco Central

El cambio de autoridades en el Banco Central, que comprendió la salida estrepitosa del ex presidente Juan Carlos Fábrega, y su rápido reemplazo por Alejandro Vanoli, ahora al frente de la entidad, trajeron aparejado un cortocircuito en lo referido a la información difundida sobre el acuerdo con China por el “swap de monedas”, tal como se conoce a los créditos entre bancos centrales y que, en el caso de la Argentina y el gigante asiático, se firmó con el fin de sostener el nivel de reservas internacionales de la autoridad monetaria local.

Formalmente, el pacto entre los países se celebró en julio pasado en Basilea entre Fábrega y su par oriental, Zhou Xiaochuan, por un total de US$ 11 mil millones, de los que se esperaba que ingresaran unos US$ 700 millones antes de que terminara el año.

Según informó la entidad a PERFIL, el ingreso de dólares provenientes de ese acuerdo había comenzado el 16 de septiembre en forma de “goteo”, es decir en pequeños montos diarios, que fueron siendo contabilizados como reservas internacionales. Por entonces, según pudo saber este medio, la estrategia de Fábrega consistió en no mostrar sobresaltos en los dólares de las arcas de la entidad con el fin de trasmitir una señal de tranquilidad al mercado.  

Días atrás, sin embargo, Alejandro Vanoli señaló en declaraciones a Página/12 que espera que el swap de monedas con China se active en noviembre, y fuentes oficiales del organismo señalaron esta semana a PERFIL que aún no ingresaron dólares bajo ese concepto.

Consultados al respecto, ex directivos de la entidad aseguraron que, antes de la salida de Juan Carlos Fábrega, habían ingresado al menos unos US$ 300 millones, al tiempo que señalaron que la información detallada no es de libre acceso.

Así, el bache entre la vieja y la nueva gestión de la entidad llamó la atención de ex autoridades del organismo, que evaluaron una posible pausa en el ingreso de divisas considerando que la figura del ex presidente de la autoridad monetaria era una “garantía personal” sobre el cumplimiento del acuerdo y que su reemplazo puede haber marcado una pausa en Oriente.

Otra de las lecturas que surgieron entre los especialistas es que Vanoli podría buscar capitalizar políticamente un mayor ingreso de fondos el próximo mes, aunque fuentes de la entidad confiaron a PERFIL que lograr una alta suma antes de fin de año sería una tarea muy difícil. Consideraron que, si bien la relación entre el gobierno de Argentina y el de China goza de buena salud, bajo la mirada de los banqueros de ese país el default resulta algo difícil de digerir, haciendo que las segundas líneas de decisión sean más reticentes al envío de más capital.



Paola Quain