ECONOMIA CON EJE EN LA COMPETENCIA


Apertura comercial y sanciones, el plan para bajar los costos

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Muestras. Cabrera y Schiaretti, contra Techint. Volvieron los remates de Aduana.
Muestras. Cabrera y Schiaretti, contra Techint. Volvieron los remates de Aduana.
Foto:Pablo Cuarterolo
El gobernador cordobés, Juan Schiaretti, retomó su pelea con Techint y cargó contra las grandes proveedoras de insumos, que “en nombre de la industria naciona, intentan vender dentro del país por arriba de los precios internacionales”.
Desde el Gobierno, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, apeló al trabajo que lleva adelante Esteban Greco al frente de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, donde estudia denuncias realizadas en sectores como aluminio, acero, petroquímica, telefonía celular y tarjetas de crédito pero también otros sectores con prácticas oligopólicas como aceites, carnes, lácteos o transporte de pasajeros. “Para ser competitivos tenemos que tener insumos difundidos con buen precio. No es necesario abrir importaciones pero sí hay que trabajar en la adecuación de los precios”, aclaró.
El cruce volvió a poner sobre la mesa la discusión entre proteger industria local o abrir importaciones, una negociación que empezó con los sectores más protegidos y “sensibles”, para llegar a un “mix” entre producción e importaciones. “Hay que ir corriendo los sectores sensibles a competitivos. Si no, tenemos que definir si protegemos 15 mil puestos de trabajo o mantenemos a 44 millones de personas con equipos electrónicos caros”, explicó un alto funcionario de Casa Rosada. De todas formas, aclararon, el proceso será “gradual”. “Hay que ir bajando el costo fiscal y generar productividad y competitividad, en un diálogo con cada sector”.
“Los grupos concentrados son los que proveen los insumos”, sostuvo Roberto Avalle, ministro de Industria. En el grupo de Paolo Rocca aclararon que los costos se bajaron para competir con Estados Unidos y México, aunque admiten que hay diferencias con Brasil. El titular de la UIA, Adrián Kaufmann, destacó que “en Brasil es 40% más barato comprar un lavarropas, un caramelo o un caño” y apuntó a “los costos impositivos pueden explicar hasta un 48% del precio de góndola”.
Para los textiles, otro de los sectores a los que apunta la “reconversión” oficial hacia mayor competitividad, “sólo el 20% de una prenda es costo de producción”. Así, le apuntan a la cadena de comercialización: los shoppings, tarjetas y bancos.