ECONOMIA PERFIL, EN LA CORTE DE APELACIONES


Así fue el último acto del conflicto buitre


Foto:Cedoc Perfil
Enviada a Nueva York
La audiencia de apelación que allanó el camino a la emisión de deuda para pagar a los fondos buitre y cerrar el capítulo del default empezó puntual, a las 10 AM, y con los tradicionales martillazos de rigor para marcar el inicio de la sesión y generar silencio en la sala.
En el piso 17 de la Corte de Apelaciones, los abogados de la Argentina, de los holdouts y fondos buitre llenaban una sala con capacidad para sesenta personas. Otras dos salas se habilitaron para seguir la audiencia, que convocó no sólo a las partes sino también a representantes de fondos que esperaban ver cómo seguía la “vuelta a los mercados internacionales” después de uno de los mayores litigios de la historia, además de estudiantes de Derecho y abogados que estaban “por la zona”. “Vine a un seminario en Nueva York, pero no quería perderme esto”, reconoció un abogado argentino que dijo no tener ningún interés comercial en el caso.  Lejos de considerarse un gran evento judicial en los estándares estadounidenses, el caso argentino sentó precedentes en el sistema financiero.
Hubo chicanas y chistes entre los argumentos. Al fin y al cabo, los protagonistas son pocos y se conocen. En los primeros 15 minutos, los cinco representantes de los fondos que apelaron la orden del juez Thomas Griesa de levantar las cautelares se repartieron el tiempo para presentar su posición. Después llegó el turno de la Argentina. Y a continuación, tiempo extra para rebatir argumentos.
Los jueces también mecharon algunas consultas. Y sorprendieron incluso a los abogados de la defensa del país cuando tomaron un receso que duró poco más de diez minutos y volvieron con una resolución: respaldar el fallo de Griesa.
Uno de los puntos de los demandantes fue asegurar que la Argentina cumpliera con el fallo. Para esto, el abogado de la Argentina, Paul Clement, sostuvo que si se levanta la cautelar y el país no cumple con el pago, puede volver a pedirse otra, en la Corte de Griesa, que “mantiene el poder” sobre el caso. “Por qué mis clientes van a aceptar una quita del 30% cuando compraron bonos originales?”, siguió preguntando Michael Spencer, el abogado de los minoristas que no entraron a los canjes y tampoco aceptaron la oferta que sí tomaron los grandes fondos. “Mantengan la cautelar y negociaremos”, dijo en la Corte aunque, con el resultado puesto, no tardaron en contactarse con los funcionarios de Hacienda para ver cómo cobrar, según aseguraron fuentes argentinas.
Pero para el abogado del Gobierno, las restricciones de Griesa cumplieron un ciclo. “La cautelar fue un medio para un fin”, sostuvo sobre la decisión de hace dos años que buscó forzar las negociaciones pero que sólo tuvo resultado a partir del cambio de administración en la Argentina.
“Hay que mantener a la Argentina con los pies en las brasas”, sostuvo el abogado de Aurelius Capital, para garantizar el pago. La frase se repitió varias veces, retomada incluso por el abogado de la otra parte del dúo dinámico buitre, NML Capital. En el discurso, señalaron también que les hubiese gustado cobrar al día siguiente, pero terminaron concediendo una o dos semanas. Incluso sugirieron que se pagara con reservas.
—El Banco Central no puede pagar porque no es el álter ego del país, ya lo confirmó esta corte –sostuvo Clement.
—Pueden pagar con reservas. Nosotros no podemos tocar las reservas pero (Mauricio) Macri sí –insistió el representante de Aurelius.
La Audiencia tuvo, incluso, algunos momentos ridículos. El abogado Levine llegó a quejarse de la barrera idiomática.
—La legislación está en español –dijo y generó risas y miradas de incredulidad.
—Sería fácil de traducir –le retrucó uno de los jueces.
A final de cuentas, pese a que los plazos vencían oficialmente al día siguiente, primaron las ganas de cobrar: “No cancelemos todo”, propuso entonces el letrado. En una semana cobrarán una ganancia de más de 1.000% tras un largo camino.

Patricia Valli