ECONOMIA ¿ES POSIBLE UN ARREGLO PRIVADO?

Bancos extranjeros serán los más favorecidos si se logra un acuerdo

Las grandes entidades del exterior son expertas en inversiones de todo tipo, salvar fondos de sus clientes y también sumar negocios.

En medio de la compleja trama legal en la que se encuentra inmersa la Argentina, los principales bancos de inversión del mundo no perdieron oportunidad y siguen negociando la compra de los bonos en default cuyo pago por US$ 1.600 millones es reclamado por los fondos buitre.

JP Morgan, HSBC, Citigroup y Deutsche Bank afinan sus cuentas para saber cuál es el precio que deberían pagar por cada bono caído en desgracia para que el monto final que inviertan en la operación, compense la caída de las cotizaciones de los activos argentinos en manos propias y de sus clientes.

Sobre el monto total de títulos públicos  que estas entidades tienen, analistas locales y del exterior coincidieron en que “es la carta que los bancos tienen guardada y nunca mostrarán”.

Y es que el entramado de fondos y empresas que poseen al mismo tiempo pueden tener activos argentinos impiden que se establezca una cifra cierta sobre el monto total de títulos locales que tienen en sus balances.

Esos balances, aseguran, “no detallan tan abiertamente este tipo de información y no se encuentra listada”, pero lo que sí sabemos es que las bajas en los precios de los títulos argentinos los favorecen “porque si se llega a un acuerdo, cualquier sea la forma en la que se logre, el potencial de suba de los mismos es enorme”, puntualizó un experto en mercados internacionales.

Por otra parte, fuentes consultadas por PERFIL estimaron que las subas que se registraron en los últimos meses, por el volumen que alcanzaron, estuvieron evidentemente impulsadas por compras masivas de grandes fondos.

Al respecto, existen diversas lecturas por parte de ejecutivos locales. Por un lado, el avance en los precios de acciones y de bonos argentinos en el último año debe entenderse con relación al resultado de las elecciones legislativas del año pasado, que hicieron que los sueños del Ejecutivo local de tener un sucesor propio en las elecciones presidenciales de 2015 quedaran descartados.

“No hay que olvidar que esa tendencia de fondo aún está marcando el ritmo de los inversores que apuestan  a que el próximo gobierno sea más afín al mercado”, apuntó un ejecutivo.

Por otro lado, recordaron que “si se llega a un acuerdo por el pago de la deuda en default, la Argentina deberá colocar deuda en el corto plazo o dentro de un año, pero llegado el momento se necesitará un banco colocador o varios de ellos para contactar a los inversores. En estas operaciones las comisiones son altas”.

También recordaron que el JP Morgan tuvo una actuación destacada al comprar los bonos con que el país cerró el acuerdo con Repsol por la nacionalización de YPF. “Desde entonces , el diálogo entre ellos y el Gobierno es muy bueno”, resaltaron.



Paola Quain